La Policía Nacional ha procedido, en la localidad de Gurb (Barcelona), a la detención de ocho personas y a la desarticulación de un grupo criminal que había creado una estructura, con distintos niveles, mediante el cual, ciudadanos extranjeros con residencia legal en España, pudieran traer a sus familiares residentes en su país de origen por el procedimiento de la reagrupación familiar.
Como parte del modus operandi, el grupo criminal proporcionaba volantes de empadronamiento falsificados con el fin de que las personas reagrupantes, pudieran acreditar un domicilio fijo en el que iban a residir los familiares y, de esta forma, cumplir los requisitos necesarios para conseguir el permiso de residencia.
Era el líder de la trama criminal, el encargado de contactar y facilitar la documentación fraudulenta necesaria a ciudadanos extranjeros para poder traer a sus familiares y que fijaran su residencia en España. Para ello, firmaban un contrato de arrendamiento con un hijo de los propietarios de una casa situada en una calle de la localidad de Gurb, y para ello pagaban 550 euros al mes en concepto de alquiler ficticio, llegando algunos extranjeros a pagar durante 12 meses la cantidad exigida, aunque nunca llegaran a residir en la misma debido a que en dicha vivienda residía la familia propietaria de la casa.
Para dar credibilidad a dicho contrato de arrendamiento, el grupo criminal le entregaba un volante de empadronamiento y un informe de adecuación de la vivienda extendido por el ayuntamiento, donde supuestamente la persona figuraba de alta en el padrón municipal de esa localidad y estaría preparando la casa para que pudiera ser habitada por toda la familia. Estos volantes e informes, resultaron estar falsificados, ya que nunca los llegaron a dar de alta en el padrón municipal, ni los informes habían sido extendidos por los técnicos del ayuntamiento.
Cobraban hasta 6.000 euros por persona
Por este trabajo, el grupo criminal cobraba cantidades variables, dependiendo de la capacidad económica de la persona que pretendía traer a la familia, que llegaban a ascender hasta los 6.000 euros por cada familiar a reagrupar. El líder, tras conocer que estaba siendo investigado, trató de eludir la acción policial, si bien fue finalmente detenido en Alicante por miembros de Policía Nacional, donde trataba de ocultarse. Además de a esta persona, también se ha detenido a otros dos componentes de la trama criminal y a cinco sujetos que pretendían traer a sus familias desde sus respectivos países de origen (en total a ocho personas).
Para el esclarecimiento de los hechos dentro del desarrollo de la OPERACIÓN ALMENA contra el favorecimiento de la inmigración clandestina y falsificación de documentos, ha sido fundamental la colaboración de las autoridades municipales de Gurb junto con el Grupo Operativo de la Comisaría Local de Policía Nacional de Vic y el grupo de la UCRIF de Alicante.