La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Ana Barceló, ha valorado hoy de forma positiva la reunión celebrada este miércoles entre Adif, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Alicante para materializar cuanto antes el proyecto de la estación intermodal. Todo con el objetivo de que las obras puedan comenzar durante el primer trimestre de 2024, tal y como estaba previsto.
“Me alegra que el gobierno municipal haya cambiado de posición y que Barcala haya pasado de reclamar que es necesario repensar el proyecto, lo que supondría perder años en materializar una infraestructura con un presupuesto de 132 millones de euros, a aceptar que se ejecute tal y como fue diseñado durante el gobierno del Botànic”, ha valorado la portavoz.
El Grupo Municipal Socialista espera que las reuniones culminen con éxito en el plazo más breve posible para que las obras comiencen durante el primer trimestre de 2024
Barceló ha defendido que la construcción de la intermodal es fundamental para la ciudad y para toda la provincia, pues facilitará la conexión ferroviaria con el aeropuerto y permitirá la ejecución de nuevas líneas del TRAM para llegar a más barrios de Alicante y a toda la comarca, facilitando así la movilidad urbana e interurbana y prestando un servicio esencial para los visitantes. Se trata del mismo proyecto que la ciudadanía viene reclamando desde hace dos décadas y que precisamente el alcalde reclamó insistentemente a la Generalitat Valenciana durante la etapa de gobierno de Ximo Puig.
“Esperamos que las reuniones culminen lo más pronto posible con éxito y que el alcalde de Alicante renuncie finalmente a su pretensión de revisar y, por tanto, bloquear esta infraestructura, lo que supondría que el proyecto se quedaría aparcado durante años”, ha añadido. En ese sentido, ha considerado que sería “imperdonable” perder esta inversión por las ocurrencias de un alcalde que no tiene un proyecto para la ciudad de Alicante y que ha tenido que ser desautorizado por el presidente de la Generalitat para cambiar de opinión.
Para la portavoz del Grupo Municipal Socialista, esta situación se deriva de la falta de política urbanística en Alicante, una ciudad que tendría que haber revisado hace 15 años su Plan General de Ordenación Urbana, de 1987, con tal de poder incluir las grandes infraestructuras y preparar la ciudad para las necesidades futuras.