Alicante, con su privilegiada ubicación en la Costa Blanca, presume de algunas de las playas más hermosas del Mediterráneo. Con aguas cristalinas, arena dorada y un clima que invita al relax durante gran parte del año, la provincia ofrece rincones costeros para todos los gustos. A continuación, presentamos cinco de sus playas más encantadoras para darse un chapuzón.
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Playa del Postiguet (Alicante capital)
Ubicada a los pies del Castillo de Santa Bárbara, esta playa urbana es un icono de la ciudad. Con fácil acceso, paseo marítimo y ambiente familiar, es perfecta para quienes buscan combinar baño y paseo por el centro histórico. -
Playa de San Juan
Extendiéndose por más de seis kilómetros, es la playa más extensa y conocida de Alicante. Sus aguas limpias y su amplia oferta de chiringuitos y actividades náuticas la convierten en un destino ideal tanto para familias como para grupos de amigos -
Cala del Moraig (Benitachell)
Escondida entre acantilados, esta cala de aguas turquesas es un paraíso para los amantes del snorkel y el submarinismo. Su entorno natural y la famosa Cova dels Arcs la dotan de un encanto único. -
Playa de la Granadella (Jávea)
Considerada en varias ocasiones como una de las más bellas de España, la Granadella combina naturaleza salvaje y servicios de calidad. Sus aguas tranquilas invitan a nadar y a practicar kayak. -
Playa de Tabarca
En la isla del mismo nombre, a unos 20 minutos en barco desde Alicante, se encuentra este tesoro de aguas cristalinas y fondo marino protegido. Ideal para un día de escapada, combina baño, gastronomía marinera y paseos por un pintoresco núcleo histórico.
Desde las concurridas y animadas playas urbanas hasta calas escondidas de postal, Alicante ofrece opciones para todos los gustos. Cualquiera de estas cinco joyas es perfecta para sumergirse en el Mediterráneo y disfrutar del verano en su máxima expresión.

