Esa es la conclusión a la que ha llegado el último informe de la DGT
Ellas podrían ser mejores conductoras, básicamente, porque tienen menos accidentes graves que ellos. Es decir, aunque las mujeres dan más partes a sus seguros de coche, los siniestros que tienen los hombres son más peligrosos. Esto es que hay terceros implicados, daños corporales, víctimas mortales, etcétera. Los más frecuentes son los atropellos, choques frontales y los vuelcos.