La polémica estalló el pasado fin de semana después de que Elena Ruiz, propietaria de la Taberna de Luceros, denunciara públicamente que había recibido una notificación municipal que le impedía instalar su terraza entre los días 16 y 25 de junio, coincidiendo con el desarrollo de las fiestas oficiales de Hogueras. La medida también afectaría a otro establecimiento de la zona, la Cervecería Chaflán.
Según la hostelera, la comunicación fue entregada por la Policía Local el pasado viernes, apenas unos días antes del inicio de las mascletàs, cuando el negocio ya había formalizado reservas y realizado compras de género para atender la elevada demanda habitual de estas fechas.
Hasta ahora, la dinámica habitual consistía en desmontar temporalmente los veladores durante las horas previas y posteriores al disparo de las mascletàs por razones de seguridad. Sin embargo, la nueva notificación suponía, según denunció Ruiz, la retirada de la terraza durante prácticamente toda la celebración festiva.
La controversia se ha visto agravada por la existencia de comunicaciones contradictorias. La propia propietaria sostiene haber recibido documentos con instrucciones diferentes sobre los periodos de cierre, mientras que desde el entorno festero se ha defendido que los establecimientos podrán seguir prestando servicio de comidas y cenas una vez finalicen los actos programados en la plaza. Diversas informaciones publicadas durante los últimos días apuntan además a la instalación de un racó festero en el espacio habitualmente ocupado por los veladores, circunstancia que ha incrementado el malestar entre los empresarios afectados.
Preguntado este lunes sobre la situación durante una visita institucional a las obras de rehabilitación de la antigua Fábrica de Tabacos, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, aseguró que los servicios municipales estaban manteniendo contactos con los hosteleros para aclarar lo sucedido.
“Hoy están trabajando con ellos para aclarar”, afirmó el primer edil, quien confirmó que durante el disparo de las mascletàs y durante varias horas será necesario desmontar los veladores por motivos de seguridad. Barcala añadió que, si se ha producido alguna notificación incorrecta o que no se ajusta a la operativa prevista, el Ayuntamiento está revisando el asunto para ofrecer tranquilidad tanto a los empresarios como a los ciudadanos.
El regidor insistió en la necesidad de compatibilizar la seguridad de uno de los principales actos de las Hogueras con la actividad económica de los negocios ubicados en el entorno de Luceros, una zona especialmente sensible por la gran concentración de público que registra cada día durante las mascletàs. Precisamente, el Ayuntamiento ha anunciado este año un refuerzo de las medidas de control de aforo y seguridad en la plaza para evitar aglomeraciones durante los espectáculos pirotécnicos.
Pese a las declaraciones del alcalde, los hosteleros afectados aseguran que a fecha de hoy siguen sin haber recibido una nueva comunicación oficial que despeje las dudas sobre el futuro de sus terrazas durante las fiestas. Una incertidumbre que llega en uno de los momentos más importantes del año para la hostelería del centro de Alicante y a pocos días del inicio de las mascletàs en la Plaza de los Luceros, programadas entre el 18 y el 24 de junio.
Mientras tanto, los empresarios reclaman una solución inmediata que les permita planificar su actividad y evitar pérdidas económicas en plena temporada alta festiva, mientras el Ayuntamiento insiste en que el diálogo entre las partes permitirá encontrar una salida compatible con la seguridad y el normal desarrollo de las Hogueras.