El debate sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno de España ha llegado también a las calles y comercios de Alicante. En un reportaje de 12 TV, se ha salido a pie de calle para conocer la opinión de aquellos extranjeros que ya residen y trabajan de forma regular en el país: pequeños empresarios, autónomos y trabajadores que han logrado estabilizar su vida en España.
La medida, aprobada en 2026 mediante real decreto, permitirá que hasta medio millón de personas en situación irregular obtengan autorización de residencia y trabajo si cumplen ciertos requisitos, como acreditar estancia previa en España antes del 31 de diciembre de 2025 y no tener antecedentes penales . Se trata de uno de los mayores procesos de regularización en décadas, en un contexto en el que otros países europeos endurecen sus políticas migratorias .
Una oportunidad vista con matices
Entre los inmigrantes ya establecidos en Alicante, la percepción general combina apoyo y cautela. Muchos consideran que la regularización es “necesaria” para evitar la economía sumergida y mejorar la integración social. “Todos hemos pasado por procesos difíciles; tener papeles cambia la vida”, señala un comerciante latinoamericano asentado en la ciudad.
Esta visión coincide con el planteamiento del Gobierno, que defiende que la medida permitirá a quienes ya viven en España incorporarse plenamente al mercado laboral y cotizar de forma regular .
Sin embargo, también surgen dudas. Algunos trabajadores extranjeros que ya han regularizado su situación expresan preocupación por un posible “efecto llamada” o por la competencia laboral. Otros apuntan a la burocracia como uno de los principales problemas: “Si el proceso no es ágil, muchas personas se quedarán fuera”, comentaba una empleada del sector servicios.
Críticas y debilidades del proceso
Entre las debilidades señaladas por los entrevistados destacan tres aspectos principales:
- Exigencias administrativas: demostrar tiempo de estancia, empleo o arraigo puede resultar complicado para quienes han trabajado en la informalidad.
- Duración limitada de los permisos: en muchos casos, la autorización inicial será de un año, lo que genera incertidumbre sobre la estabilidad futura .
- Desigualdad percibida: algunos inmigrantes regularizados consideran que el proceso puede resultar “injusto” para quienes han tardado años en obtener sus papeles por vías ordinarias.
A nivel nacional, el proceso tampoco está exento de controversia política y social. Mientras sectores empresariales lo ven como una oportunidad para cubrir necesidades de mano de obra, otros lo consideran una medida polémica y “politizada” .
Alicante, reflejo de una realidad diversa
La provincia de Alicante cuenta con una amplia comunidad internacional que ha contribuido al tejido económico local, especialmente en el comercio, la hostelería y los servicios. Muchos de estos residentes extranjeros destacan que la integración pasa no solo por la regularización legal, sino también por el acceso a empleo digno y estabilidad.
El reportaje de 12 TV pone de manifiesto que, más allá del debate político, la regularización tiene un impacto directo en la vida cotidiana de miles de personas. Para quienes ya han logrado asentarse en España, el proceso representa tanto una oportunidad para otros como un desafío que debe gestionarse con equilibrio.