Inmaculada Martínez | València (EFE).- En un espacio de sombra de la playa del Cabanyal de València, recibidas con brochetas de frutas, un grupo de personas mayores de 65 años participa en un taller de consejos de prevención ante olas de calor organizado por Cruz Roja, en el que se les ha recomendado consumir frutas y verduras en todas las comidas para reponer nutrientes, vitaminas y minerales durante el verano.
Los participantes han aprendido este jueves con un cocinero que ha elaborado en directo opciones de alimentación para combatir el calor tres recetas muy refrescantes, simples y rápidas de realizar y económicas: agua fresca de pepino, batido de frutos rojos con yogur y una versión del ajoblanco.
El taller organizado por Cruz Roja se enmarca en su campaña nacional de información y sensibilización frente al calor ‘Caliente, Caliente. Frío, Frío’ para promover hábitos saludables que contribuyan a evitar o reducir el impacto negativo del calor extremo en la salud.
Los asistentes al taller, personas mayores de 65 años en su mayoría mujeres, algunos acompañados por los voluntarios que les ayudan habitualmente, han sido recibidos en un espacio diferente, el espacio de la biblioteca Bibliomar de la playa del Cabanyal con brochetas de fruta. Allí esperaban la nutricionista Lizbeth Leyton y el cocinero David Pérez para ofrecerles consejos para afrontar las elevadas temperaturas.
Precisamente la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha advertido de que el calor se va a intensificar desde este fin de semana en la Comunitat Valenciana, donde se esperan temperaturas «muy altas» a partir del próximo lunes, 22 de junio, y que la temperatura media entre esa jornada y el viernes 26 «pueda ser récord» cada día desde, al menos, 1950.
También han contado con la presencia de la médica Marina Planells, responsable del programa de mayores, para resolver las dudas que pudieran surgir.

Consejos en nutrición
Todas las personas estamos expuestas a sufrir un golpe de calor pero las personas mayores son más vulnerables por la pérdida de masa muscular, la menor resistencia a los rayos solares y el riesgo de deshidratación, riesgos que pueden llevar a sufrir dolores de cabeza intensos y quemaduras.
Si se añade que es una población más expuesta a sufrir enfermedades crónicas, sobre todo cardiovasculares, el riesgo a tener complicaciones por el calor aumenta mucho, ha advertido la nutricionista Lizbeth Leyton en declaraciones a EFE.
Para evitarlos, propone cuatro consejos que los mayores deben memorizar: priorizar el consumo de frutas y verduras; no olvidar comer carbohidratos y proteínas; comer alimentos que contienen vitaminas y antioxidantes; y beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día.
Las frutas y verduras ayudan a reponer nutrientes en episodios de calor ante la pérdida de vitaminas y minerales por estar expuestos al sol, y deben consumirse en fresco en todas las comidas.
Se recomienda aumentar su consumo pero sin olvidar comer carbohidratos (pan, arroz) y proteínas (carnes rojas y blancas), que ayudan a mantener la masa muscular y la energía que se pierde por los rayos solares. Según la nutricionista, «nos cuesta más salir a caminar, de compras, todo se nos complica un poco más sin alimentación variada y un consumo importante de carbohidratos».
Además de utilizar siempre protección solar para la piel, es importante conocer las frutas y verduras que contienen nutrientes como la vitamina C y E, carotenos y antioxidantes, que ayudan a proteger la piel y a recomponerse después de quemaduras.
La sandía, la fresa, el melón, la espinaca, la hierbabuena o el pepino son ejemplos de ello.
Por último, es necesario beber agua durante el día aunque no se sienta sed y consumir bebida saludables evitando las azucaradas y alcohólicas porque aumentan la deshidratación. Se debe llevar una botella de agua para beber y recargar, con la recomendación de un mínimo de entre 1,5 y 2 litros al día, pero teniendo en cuenta las recomendaciones individuales en casos de enfermedad crónica con restricción de líquidos.

Recetas en 10 minutos
El cocinero David Pérez, durante más de 20 años dueño de un restaurante en Valencia, imparte hoy su segundo taller para Cruz Roja como voluntario.
Ha elaborado un agua fresca de pepino, limón y hierbabuena inspirada en México, de propiedades refrescantes; un batido con yogur de frutos rojos congelados, antioxidante; y un ajoblanco de almendras y melón, que aporta un frescor extra.
Todos ellos tienen un tiempo de elaboración de diez minutos con la batidora de vaso, son muy simples y apropiados para la época de calor.
«Voy a comprarme los ingredientes»
Una de las participantes, Alicia, de 77 años, ha comentado entusiasmada que cuando acabara el taller acudiría directamente a comprar los ingredientes para las recetas, y ha reconocido que debería beber más agua.
Ángela, de 81, es «experta» en batidos porque toda su comida la ingiere triturada debido a problemas digestivos, y ha valorado como «muy buenas» las bebidas que le han enseñado a hacer.