Once personas han sido rescatadas este sábado tras comenzar a hundirse un catamarán en aguas situadas al sureste de la isla de Tabarca, frente a la costa de Santa Pola. El rápido operativo coordinado entre Salvamento Marítimo y el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) del Ayuntamiento de Alicante permitió evacuar a todos los ocupantes sin que se registraran heridos.

La emergencia fue comunicada por Salvamento Marítimo, que activó el dispositivo de rescate mientras la embarcación municipal SPEIS II, que se encontraba prestando servicio dentro del retén especial de verano en Tabarca, acudía al lugar del siniestro en apenas unos minutos. La rápida intervención permitió sacar del agua a las once personas antes de que el catamarán continuara hundiéndose.
Posteriormente, la embarcación Salvamar Leo realizó el trasbordo de los afectados y los trasladó al puerto de Santa Pola, donde les esperaban efectivos sanitarios para realizar una revisión médica. Según han confirmado los servicios de emergencia, todas las personas rescatadas se encontraban en buen estado de salud.
Una vez garantizada la seguridad de los ocupantes, Salvamento Marítimo inició un complejo operativo para recuperar la embarcación. Tras un «remolque muy complicado», el catamarán fue conducido hasta el puerto de Santa Pola, donde embarcaciones auxiliares asumieron las maniobras necesarias para su atraque.
Desde Salvamento Marítimo y el SPEIS han destacado la eficacia de la coordinación entre todos los organismos implicados. «La cadena de salvamento en la mar tiene múltiples eslabones engrasados y coordinados», señalaron desde Salvamento Marítimo al término de la intervención.

Por su parte, el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Alicante, Julio Calero, subrayó que el rescate demuestra la utilidad del retén especial de verano desplegado en Tabarca y del reciente convenio de colaboración con Salvamento Marítimo, que permite reducir significativamente los tiempos de respuesta en emergencias marítimas.
El incidente se produce en plena temporada alta, cuando las aguas de Tabarca registran una intensa actividad náutica y un elevado tránsito de embarcaciones recreativas y de empresas dedicadas al turismo y al buceo, lo que refuerza la importancia de mantener dispositivos permanentes de vigilancia y respuesta rápida en este entorno.
