El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha exigido al Gobierno que deje de financiar los trasvases en Marruecos y mantener el trasvase Tajo-Segura “que es la garantía para mantener miles de empleos, así como el liderazgo agroalimentario de la Comunitat Valenciana y la supervivencia agrícola de todo el sureste español”.
“Es un sinsentido enviar a Portugal 6.000 hectómetros cúbicos que el país vecino ni necesita, ni siquiera ha pedido o apoyar financieramente a Marruecos para la construcción de trasvases como el que aquí se quiere destruir”, ha sentenciado Pérez Llorca.
Así lo ha señalado en la inauguración del VIII Congreso Nacional del Agua, celebrado en Elche, en el que ha estado acompañado por el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, donde resaltado la repercusión de las políticas hídricas en la agricultura, el medio ambiente, el empleo, la cohesión territorial, solidaridad y convivencia.

Asimismo, ha asegurado que el trasvase Tajo-Segura “no es un privilegio territorial” y ha precisado que el valor económico de la producción agrícola de la zona del trasvase supera los 403 millones de euros anuales, a los que hay que sumar otros casi 500 de la actividad comercial y más de 115 millones de la actividad de transformación.
Por ello, ha advertido de la amenaza que suponen las nuevas reglas de explotación que recortan los volúmenes del trasvase Tajo-Segura “sin más motivos que los políticos, sin un solo informe técnico que avale ese recorte, anteponiendo la creencia a la ciencia”.
Además de los miles de empleos que dependen directa o indirectamente del trasvase, los cultivos que, en opinión del jefe del Consell, “son una magnífica herramienta ambiental ya que absorben alrededor de 1,2 millones de toneladas de CO2 al año y suponen eficaces barreras contra los incendios forestales y la desertificación”.
A la vanguardia en gestión hídrica
Durante su discurso, Pérez Llorca ha subrayado que la Comunitat Valenciana se encuentra a la vanguardia en gestión hídrica, “ya que es una de las más eficientes del mundo en el uso responsable del agua” y ha añadido que, el Consell apuesta por “la modernización de regadíos, la reutilización, digitalización de las redes hidráulicas e incorporación de nuevas tecnologías para producir más utilizando menos recursos”.

En contraposición, ha expresado que “es frustrante ver cómo todo el esfuerzo inversor de la Generalitat no se ve acompañado por el Gobierno en proyectos pendientes como la reparación del Embalse de San Diego, el Proyecto Vertido Cero para la Bahía de Alicante o las obras contra inundaciones en la Vega Baja en la que la Generalitat ha ejecutado ya el 72% del plan mientras que el Gobierno sigue anclado en el 5%”, ha apostillado.
No obstante, ha concluido su parlamento abogando por “construir, entre todos, una política hídrica nacional, solidaria y equilibrada, basada en la cooperación entre territorios y en la que el agua no sea utilizada como un instrumento de confrontación política”.