La ordenanza reguladora de la ZBE de Alicante, que no conlleva sanciones ni restricciones en la circulación a ningún vehículo por muy antiguo que sea, ha salido adelante con el apoyo del PP y Vox y con el voto en contra del PSOE, Compromís y EU-Podem.
El pasado viernes se rechazaron las alegaciones presentadas durante el periodo abierto y este lunes se ha aprobado definitivamente en el último pleno del año, convocado expresamente para tratar asuntos urgentes.
El objetivo es lograr un cambio en la movilidad desde la concienciación ciudadana y el hábito de los conductores
El gobierno local recalca que la ZBE conlleva la ampliación del sistema de control y gestión de tráfico en la ciudad por medio de la instalación de una amplia red de sensores –cámaras y sensores ambientales– que permitan conocer «en tiempo real» la situación del tráfico.
El objetivo es lograr un cambio en la movilidad desde la concienciación ciudadana y el hábito de los conductores, dentro de una zona de la ciudad definida por el interior del anillo de la Gran Vía, que impulse el transporte público y mejore la gestión del tráfico.