Un preso de la cárcel de Foncalent de Alicante ingresó como hombre para cumplir su condena y, una vez dentro, declaró que se auto percibía como mujer, por lo que solicitó su traslado al módulo de mujeres, petición que le fue concedida amparada por la nueva ley del gobierno de Pedro Sánchez, impulsada por Irene Montero. Tras ser ingresada en el pabellón femenino del recinto penitenciario inició una relación con otra interna, que se quedó embarazada fruto de esa relación.
Los hechos han sido confirmados a Alicante Al Día por fuentes sindicales penitenciarias, tras haber sido publicados este lunes por OK diario. La reclusa protagonista de esta historia es transexual de origen búlgaro, bastante conocida en el Centro Penitenciario Alicante Cumplimiento -nombre oficial de la cárcel de Fontcalent- puesto que era reincidente. Tiene numerosos antecedentes por robos y delitos contra la salud pública y ha estado presa en Fontcalent en varias ocasiones, siempre como hombre y ocupando una celda en el módulo masculino.
Ingresó como hombre y solicitó el traslado a la cárcel de mujeres al declarar que se sentía mujer “de tendencia sexual lesbiana”. La interna embarazada sigue adelante con el embarazo en prisión
Allí fue destinada también tras su último ingreso, hasta que manifestó que quería transicionar de género, que se sentía mujer -concretamente mujer de tendencia sexual lesbiana- y pidió que internamente se la llamara con nombre femenino. Solicitó además ser enviada al módulo de mujeres. El traslado se produjo pero, tras conocerse en prisión que había dejado embarazada a una de las compañeras con las que compartía pabellón -aseguran las citadas fuentes-, la dirección de la cárcel la devolvió de nuevo al pabellón masculino.
La interna embarazada, de nacionalidad española, se planteó en principio interrumpir la gestación pero finalmente sigue adelante con el embarazo en prisión. La presa trans sin embargo se encuentra actualmente fuera de Fontcalent.