Cansados de la acumulación constante de escombros y restos de obra en su barrio, los vecinos del entorno del Puente Rojo de Alicante han tomado la iniciativa y han decidido actuar por su cuenta para frenar estos actos incívicos, ante el inmovilismo del Ayuntamiento, que no aplica medidas disuasorias para evitar esta práctica en la ciudad.
Durante las últimas semanas, han colocado carteles disuasorios en zonas del barrio donde se acumulan escombros, en los que se insta a los ciudadanos a grabar en vídeo o tomar fotografías a quienes depositen sacos con restos de obra de forma ilegal. Los mensajes, colocados sobre el montón de escombro advierten claramente: «Incívic@, nuestro barrio no es una escombrera. Vecinos grabad y haced fotos para que lo multen. llévate tu basura»
La iniciativa surge tras años de quejas vecinales y peticiones a las autoridades municipales sin resultados visibles y ante la proliferación de montones de escombros en cada rincón. Según los residentes, el abandono de escombros ha aumentado notablemente, afectando a la imagen del barrio, generando molestias y representando un riesgo para el medio ambiente y la seguridad vial.
Reto para Rafael Alemañ
La acumulación de escombros en todas las zonas de la ciudad es un problema creciente que tendrá que abordar el nuevo concejal del Equipo de Gobierno del PP, Rafael Alemañ, quien ha asumido las concejalías de Limpieza y Parques y Jardines que hasta ahora ostentaba el vicealcalde Manuel Villar. Al nuevo edil se le presenta un reto trascendental: mejorar la limpieza de la ciudad y atajar el problema de la acumulación de escombros y enseres en toda la ciudad.

«Estamos hartos de ver sacos con restos de azulejos, cemento y otros materiales junto a nuestras casas. Si nadie hace nada, lo haremos nosotros», comenta una vecina de la zona.
Aunque los carteles no tienen valor legal, los vecinos confían en que el efecto psicológico de saberse observados sirva como freno para quienes cometen estas infracciones. Además, varios residentes ya han comenzado a compartir en grupos de WhatsApp y redes sociales imágenes de vertidos recientes, con el objetivo de visibilizar el problema y ejercer presión ciudadana.
Desde la asociación vecinal reclaman al Ayuntamiento de Alicante una mayor vigilancia por parte de la Policía Local y la instalación de cámaras en los puntos más conflictivos. También piden que el Ayuntamiento intensifique las labores de limpieza y sancione a los infractores.