La circulación ferroviaria que conecta Alicante con Madrid y otras capitales ha sufrido importantes retrasos y alteraciones esta semana debido a la limitación de velocidad impuesta por Adif en varios tramos de la línea de alta velocidad Madrid–Valencia por la detección de posibles defectos en la infraestructura de la vía.
La empresa gestora de las infraestructuras ha reducido de forma temporal la velocidad máxima a 160 km/h en algunos tramos y a 200 km/h en otros, como medida preventiva tras informes de maquinistas sobre vibraciones y movimientos laterales de los trenes, tras el accidente de Córdoba.
La situación de la red ferroviaria y las persistentes demoras han reavivado el debate sobre la inversión en infraestructuras. El presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, confía en que los trabajos de mantenimiento se desarrollen periódicamente con normalidad y no como consecuencia de los accidentes ferroviarios de Córdoba y Cataluña, y lamenta que solo se haya ejecutado el 43% de las inversiones ferroviarias en la comunidad valenciana.