El Tesoro de Villena, uno de los conjuntos de orfebrería de la Edad de Bronce más importantes de Europa, ha sido robado durante la madrugada de este jueves del Museo de Villena (MUVI). El asalto ha obligado a desplegar un amplio dispositivo policial mientras la Guardia Civil y la Policía Local tratan de reconstruir cómo se produjo el golpe e identificar a los autores.
Según fuentes próximas a la investigación, los ladrones accedieron al museo alrededor de las 5.20 horas y lograron hacerse con el histórico conjunto arqueológico. El alcance exacto del robo está todavía pendiente de determinar, aunque las primeras informaciones apuntan a que los delincuentes actuaron con rapidez y emplearon un método que hace pensar a los investigadores en un grupo especializado.

La zona permanece acordonada y los agentes trabajan en la recogida de indicios y en el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad y del entorno del museo. Según las primeras informaciones, el acceso se habría producido tras forzar uno de los ventanales del edificio y el golpe se habría ejecutado en apenas unos minutos.
Una posible alarma como distracción
Una de las líneas de investigación trata de determinar si los autores utilizaron una falsa alarma en las inmediaciones como maniobra de distracción. Minutos antes del asalto al MUVI se habría activado la alarma del polideportivo municipal, un hecho que ahora está siendo analizado por los investigadores para comprobar si existe alguna relación con el robo.
La rapidez y precisión con la que se habría ejecutado el asalto refuerzan la hipótesis de que podría tratarse de una operación planificada. Los investigadores tampoco descartan que las piezas hayan sido sustraídas por encargo, dada su extraordinaria singularidad y el escaso valor que tendrían fuera del mercado ilegal de antigüedades.
59 piezas y casi diez kilos de oro
El Tesoro de Villena está formado por 59 piezas de oro, plata, hierro y ámbar, con un peso aproximado de diez kilos. El conjunto incluye 11 cuencos, 28 brazaletes, botellas y otros elementos de gran valor arqueológico. El Ayuntamiento de Villena lo ha considerado históricamente uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más relevantes de Europa.
La propia web del Ayuntamiento explica que el tesoro está compuesto principalmente por piezas de oro, con casi diez kilos de oro de gran pureza, además de más de 600 gramos de plata. Entre sus elementos figuran también piezas mixtas de oro y ámbar y oro y hierro, así como un brazalete de hierro.
Aunque tradicionalmente se ha situado su ocultación en torno al año 1.000 antes de Cristo, investigaciones posteriores han planteado cronologías diferentes para la fabricación de algunas de las piezas. En cualquier caso, se trata de un conjunto excepcional para el conocimiento de las sociedades de la Edad de Bronce en la península ibérica.
Un hallazgo que cambió la historia de Villena
El tesoro fue descubierto en 1963 por el arqueólogo José María Soler y sus colaboradores. El hallazgo tuvo su origen en la aparición de un brazalete de oro entre las tierras procedentes de la Rambla del Panadero, en la sierra del Morrón.
A partir de aquella pieza se inició una investigación arqueológica que culminó el 1 de diciembre de 1963 con el descubrimiento del conjunto completo, oculto en el interior de una vasija de cerámica.

Desde entonces, el Tesoro de Villena se convirtió en uno de los principales símbolos del patrimonio histórico de la localidad y en una pieza de referencia para el estudio de la orfebrería prehistórica europea.
El nuevo Museo de Villena, inaugurado en 2024 en las instalaciones de la antigua electro-harinera, incorporó precisamente un espacio específico para mostrar el tesoro y convertirlo en uno de los grandes atractivos culturales de la ciudad.
Ahora, casi 63 años después de su descubrimiento, el conjunto ha desaparecido del museo en un robo que mantiene en vilo a Villena y que ha puesto en marcha una investigación destinada a recuperar una de las piezas patrimoniales más singulares de la provincia de Alicante.
Es un robo relacionado con los robos de los museos de Badajoz y Albacete, de encargo nada, buscan oro y el objetivo es fundirlo…una vergüenza de país.