Playa, sol y verano son una combinación ideal para muchos, pero los dermatólogos advierten: los primeros días de exposición solar son los más peligrosos para la piel. Durante este período, la piel aún no ha desarrollado mecanismos naturales de defensa, como el aumento de melanina, lo que la hace más vulnerable a las quemaduras solares.
Usar ropa ligera, gafas de sol con filtro UV y sombreros de ala ancha también contribuye a una exposición solar más segura. Cuidar la piel desde el primer día no solo es una cuestión estética, sino de salud
Expertos recomiendan evitar el sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, aplicar protector solar de amplio espectro (FPS 30 o superior) cada dos horas, y reforzar su uso tras nadar o sudar. Además, es fundamental proteger las zonas más sensibles como el rostro, cuello, escote y orejas.
“La exposición progresiva y el uso constante de fotoprotección ayudan a prevenir no solo quemaduras, sino también el envejecimiento prematuro y el riesgo de cáncer de piel”, señala la Dra. Laura Gómez, dermatóloga clínica.
Usar ropa ligera, gafas de sol con filtro UV y sombreros de ala ancha también contribuye a una exposición solar más segura. Cuidar la piel desde el primer día no solo es una cuestión estética, sino de salud.