Alicante da un nuevo giro en uno de los episodios más inquietantes vinculados al conocido ‘caso Sala’. El cuerpo sin vida del empresario Jesús Tavira, desaparecido desde el pasado 18 de marzo, ha sido hallado sepultado bajo hormigón en el interior de una vivienda particular situada en la partida de Bacarot.
Tavira, propietario de un desguace en las inmediaciones del lavadero de Novocar —escenario del asesinato de María del Carmen Martínez en 2016—, desempeñó un papel relevante como testigo en el juicio celebrado en 2019. Su desaparición, hace poco más de un mes, había generado una creciente preocupación tanto en su entorno familiar como en la sociedad alicantina, donde era una figura conocida tras su intervención en el proceso judicial.
El hallazgo del cuerpo enterrado bajo hormigón apunta a una acción premeditada y cuidadosamente ejecutada, lo que refuerza la tesis de un homicidio
Según fuentes próximas a la investigación, la vivienda donde ha sido localizado el cadáver podría estar habitada por una persona de origen magrebí, extremo que está siendo analizado por los investigadores dentro de un caso que continúa bajo secreto.
Una desaparición rodeada de incógnitas
El rastro de Tavira se perdió a primera hora de la mañana del 18 de marzo, después de ser visto desayunando en un bar cercano a su domicilio, una rutina habitual que no hacía presagiar ningún desenlace trágico. Sin embargo, la alerta saltó cuando no regresó a casa y su teléfono móvil permanecía apagado.
La familia denunció rápidamente su desaparición, lo que llevó a la Policía Nacional a activar un dispositivo de búsqueda ante la sospecha de que pudiera tratarse de un caso de desaparición forzosa.
Dos días más tarde, los agentes localizaron su vehículo completamente calcinado en una zona degradada del barrio de las Mil Viviendas, al norte de Alicante. El estado del coche, sin restos biológicos evidentes y en un lugar alejado de sus trayectos habituales, reforzó desde el primer momento la hipótesis de una acción criminal planificada.
Desde entonces, la investigación se ha desarrollado con máximo hermetismo, centrada en el análisis de sus últimas comunicaciones y movimientos económicos para esclarecer si su desaparición guarda relación con su papel en el ‘caso Sala’ o con otros posibles conflictos personales o empresariales.
Un testigo clave en el ‘caso Sala’
Jesús Tavira fue considerado una pieza fundamental en el juicio contra Miguel López, único acusado por el asesinato de su suegra, la empresaria María del Carmen Martínez. Ambos mantenían una relación comercial estrecha, ya que Tavira era cliente habitual del concesionario gestionado por López.
Durante la investigación policial se contabilizaron más de 200 llamadas entre ambos en los meses previos al crimen, incluyendo una realizada desde el teléfono del hijo de Tavira pocas horas después del tiroteo.
En su declaración durante la vista oral, Tavira aseguró haber visto a dos individuos de origen magrebí merodeando con actitud sospechosa en las inmediaciones de Novocar el día del asesinato. Este testimonio fue clave para la estrategia de la defensa, que trató de apuntalar la hipótesis de un asalto externo, contribuyendo finalmente a la absolución de López.
Su exposición mediática tras el juicio lo situó en el foco público, un interés que ha resurgido tras su desaparición y que ahora se intensifica con el hallazgo de su cadáver en circunstancias especialmente violentas.
Investigación en curso
La Policía Nacional mantiene abiertas todas las líneas de investigación, sin descartar ninguna hipótesis. El hallazgo del cuerpo enterrado bajo hormigón apunta a una acción premeditada y cuidadosamente ejecutada, lo que refuerza la tesis de un homicidio.
La autopsia y los análisis forenses serán determinantes en los próximos días para esclarecer las causas exactas de la muerte, mientras los agentes trabajan para identificar a los posibles responsables y determinar si existe conexión directa con su pasado judicial.
El caso ha causado una profunda conmoción en Alicante, donde la figura de Tavira vuelve a situarse en el centro de la actualidad en un contexto marcado por la incertidumbre y la complejidad de los hechos.