La isla de Nueva Tabarca ha dado un paso histórico en su reivindicación de mayor autonomía. Cansados de lo que consideran una situación prolongada de abandono por parte del Ayuntamiento de Alicante, sus residentes han iniciado los trámites para solicitar su reconocimiento como Entidad Local Menor, una figura que les permitiría gestionar de forma directa sus recursos y servicios.
La decisión se adoptó tras una consulta convocada por la Asociación de Vecinos Isla Plana el pasado sábado, en la que el 100% de los participantes respaldaron la iniciativa. Según explicó la presidenta del colectivo, Carmen Martí, en la votación participaron unas 50 personas, entre empadronados y no empadronados. Una cifra que supera el mínimo exigido para iniciar el procedimiento administrativo, establecido en más de la mitad del censo local, que actualmente se sitúa en 59 habitantes.

El siguiente paso será formalizar la solicitud a través de los servicios jurídicos contratados por la asociación. Posteriormente, el expediente deberá ser debatido en el pleno municipal de Alicante. En caso de obtener el visto bueno, se trasladaría a la Generalitat Valenciana, que sería la encargada de tramitar su posible reconocimiento tras los informes técnicos pertinentes.
Un modelo similar al de Jesús Pobre
Con esta iniciativa, los vecinos de Tabarca buscan equipararse a otras entidades ya reconocidas en la provincia, como Jesús Pobre, pedanía del municipio de Dénia que cuenta con mayor capacidad de autogestión.
“El objetivo es poder tomar nuestras propias decisiones y gestionar nuestro patrimonio sin depender de Alicante para cuestiones básicas”, ha señalado Martí.
Quejas por servicios deficientes
El malestar vecinal se ha intensificado en los últimos meses, especialmente tras la alta afluencia de visitantes durante la pasada Semana Santa. Entre las principales quejas destaca el deficiente servicio de limpieza, considerado uno de los detonantes de esta decisión.
A ello se suman otras reivindicaciones históricas:
- Falta de inversiones en infraestructuras
- Problemas en el mantenimiento del alumbrado público
- Fallos en el sistema de sombra instalado en verano de 2025, finalmente retirado por falta de permisos
- Ausencia de un transporte público regular, pese a existir un acuerdo aprobado en Les Corts en 2018
“Ya está bien, dependemos del mar y del tiempo”, ha lamentado Martí, reflejando el sentir de una población que denuncia su aislamiento y la falta de soluciones estructurales.
Un proceso largo pero significativo
Aunque el camino administrativo será complejo y podría prolongarse en el tiempo, la iniciativa marca un punto de inflexión en la relación entre Tabarca y Alicante. Los vecinos confían en que este movimiento sirva para visibilizar sus demandas y, en última instancia, mejorar la calidad de vida en la única isla habitada de la Comunidad Valenciana.