Las motocicletas continúan estacionando sin abonar tasa en la zona azul de Alicante, una situación que, lejos de resolverse, se ha convertido en habitual en el centro urbano y sigue generando críticas entre conductores y vecinos.
En numerosas calles, especialmente en áreas comerciales, es frecuente ver motos ocupando plazas destinadas a turismos sin sacar ticket. Esta práctica, que inicialmente era puntual, se ha generalizado en los últimos años, reduciendo la disponibilidad de aparcamiento para los vehículos que sí están obligados a pagar por el estacionamiento regulado.
Según la normativa vigente, las motocicletas no deberían estacionar en las plazas de la ORA —zona azul o naranja—, ya que existen espacios específicos habilitados para estos vehículos. Sin embargo, la falta de plazas suficientes y el escaso control han favorecido que muchas motos ocupen estos espacios sin ser sancionadas de forma habitual.
De hecho, los datos apuntan a una baja presión sancionadora. El número de multas a motocicletas por este motivo ha sido reducido e incluso descendió en torno a un 31 % en 2024, lo que evidencia la permisividad existente ante esta práctica.
Este fenómeno tiene un doble impacto. Por un lado, dificulta la rotación de vehículos que justifica el sistema de estacionamiento regulado. Por otro, supone una pérdida de ingresos para el Ayuntamiento, ya que las motos ocupan plazas de pago sin contribuir económicamente.
El debate sobre la regulación de las motocicletas en la zona azul no es nuevo. En distintos momentos se ha planteado la posibilidad de que estos vehículos abonen tarifa o de ampliar las zonas específicas para ellos, pero ninguna de estas medidas se ha implantado de forma definitiva.
En paralelo, el Ayuntamiento de Alicante trabaja en la renovación del contrato de la ORA, que contempla la ampliación del número de plazas reguladas en la ciudad. No obstante, todavía no se han concretado cambios efectivos en el régimen aplicable a las motocicletas, por lo que la situación actual se mantiene sin modificaciones.
Mientras tanto, la imagen de motos ocupando gratuitamente la zona azul sigue siendo una constante en el centro de Alicante, alimentando un problema de movilidad urbana que continúa sin solución clara.