El arroz es el rey de la gastronomía alicantina y uno de los mayores reclamos de la provincia para locales y visitantes. Desde el tradicional arroz del senyoret alicantino hasta el meloso con bogavante o el arroz a banda, este plato emblemático encierra secretos que pueden marcar la diferencia entre un resultado correcto y uno realmente memorable.
Expertos cocineros de la zona comparten algunos trucos básicos para triunfar con este clásico:
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El caldo, la clave del sabor
Todo buen arroz alicantino parte de un fondo potente. El fumet de pescado o el caldo de carne deben prepararse con tiempo, a fuego lento, para concentrar matices. -
El sofrito con mimo
El «salmorreta», mezcla de ñora, tomate y ajo, es imprescindible. Añade el punto de identidad alicantino y aporta color y sabor. -
El arroz adecuado
Las variedades más recomendadas son el arroz bomba o el sénia, capaces de absorber el caldo sin pasarse de cocción. -
El control del fuego
Primero fuerte para sellar sabores, después suave y constante para que el grano se cocine de manera uniforme. -
El reposo, el gran olvidado
Tras apagar el fuego, dejar reposar el arroz tapado unos minutos permite que termine de asentarse y gane textura.

Además, los chefs insisten en la importancia de la proporción: lo ideal es una parte de arroz por tres de caldo, aunque puede variar según el tipo de grano y el punto de cocción deseado.
Con estos consejos, tanto los alicantinos que disfrutan de cocinar en casa como los turistas que se animan a experimentar podrán acercarse al auténtico sabor de la provincia. Porque, como recuerdan los maestros arroceros, “en Alicante, cada arroz cuenta una historia”.