El calor aprieta en Alicante y las calles, paseos y plazas de la ciudad vuelven a llenarse de personas que circulan sin camiseta. Una imagen especialmente visible en zonas céntricas y turísticas como La Explanada, donde el torso descubierto forma parte del paisaje durante las jornadas de temperaturas más elevadas.
Pero el Ayuntamiento recuerda que no está permitido ir sin camiseta por la vía pública. La portavoz del equipo de Gobierno, Cristina Cutanda, ha lamentado la imagen que, a su juicio, proyectan estos comportamientos y ha reprochado a la oposición que reclame ahora medidas frente a conductas que la propia Ordenanza de Convivencia Cívica ya contempla.
La normativa municipal, aprobada definitivamente en febrero de 2022, establece expresamente que está prohibido ir desnudo o con el torso totalmente desnudo por la vía pública y los espacios públicos, con excepciones como las playas, los paseos marítimos colindantes, las piscinas u otros lugares expresamente autorizados. La infracción está considerada leve y puede ser sancionada con hasta 750 euros.
Una regulación que nació rodeada de polémica y que fue aprobada con los votos del Partido Popular, Ciudadanos y Vox. La oposición de izquierdas cuestionó entonces duramente la ordenanza, hasta el punto de calificarla como la “ordenanza de la vergüenza”, especialmente por algunas de las sanciones previstas.
Ahora, PSOE, Compromís y Esquerra Unida-Podem han reclamado que el Ayuntamiento actúe ante determinados comportamientos considerados incívicos en espacios públicos. Una postura que Cristina Cutanda utiliza para defender la necesidad de la normativa y reprochar a estos grupos que, según el Gobierno municipal, primero calificaran la ordenanza de abusiva y ahora pidan que se aplique.
El Ayuntamiento mantiene actualmente la Ordenanza de Convivencia Cívica entre su normativa municipal de Seguridad Ciudadana.
El debate vuelve así a las calles de Alicante: ¿es una cuestión de civismo y respeto al espacio público o una norma excesiva que debería revisarse? Mientras tanto, en los días de más calor, los torsos al descubierto siguen siendo una estampa habitual en pleno centro de la ciudad.