Recientemente hemos conocido que el plazo para presentar ofertas destinadas a cubrir la contrata de limpieza de colegios de titularidad pública de Alicante termina el 28 de septiembre. Desde el grupo municipal de Unidas Podemos queremos dejar patente nuestra preocupación ante los posibles riesgos derivados para el alumnado y sus familias, así como para el profesorado y personal no docente. Además, la contrata de limpieza lleva vencida desde febrero, por lo que el retraso y la dejadez del bipartito son evidentes. La edil de Unidas Podemos Vanessa Romero ha explicado que “una vez más, el bipartito llega tarde y mal a sus responsabilidades. Hasta finales de año, como pronto, no se pondrá en marcha el nuevo contrato. Recordemos que estamos en un momento muy delicado, pues está en juego la salud de las familias y el alumnado. Dudamos que los centros puedan estar en condiciones óptimas de limpieza para el principio de curso”.
Desde el grupo municipal mostramos nuestra preocupación ante los posibles riesgos derivados de esta ineptitud del bipartito. Arrancar el curso escolar en un escenario de pandemia sin la necesaria y estratégica limpieza de los centros resuelta, es una temeridad. Un riesgo innecesario para las familias al que se ven expuestas por la desesperante lentitud y dejadez del bipartito. La contrata de limpieza lleva caducada desde febrero, por lo que es aún más inexplicable que estemos a menos de un mes para el inicio del curso escolar, y aún no esté resuelto.
El grupo municipal de Unidas Podemos considera un riesgo innecesario para las familias y la infancia arrancar el curso escolar sin tener resuelto quién se va a encargar de la limpieza de los centros escolares.
Para Unidas Podemos es imprescindible y prioritario tratar de buscar una solución ante esta situación. Es incomprensible e inaceptable enviar al alumnado a las aulas sin haber previsto y tramitado la necesaria labor de limpieza. El bipartito está mostrando lo poco que le preocupa la seguridad y salud del alumnado de los colegios públicos y la de sus familias.
A esta nueva situación hay que añadirle la problemática ya presente de estar funcionando con una contrata caducada desde febrero, que acumula quejas y denuncias por parte de las AMPAS de varios centros alicantinos. Además, a esto se suma los posibles efectos de cualquier impugnación de alguna de las ofertas candidatas en la resolución del proceso, que lo alargaría y dejaría aún más tiempo sin un servicio tan estratégico para la comunidad educativa.