El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Alicante ha advertido al equipo de gobierno del Partido Popular (PP), liderado por el alcalde Luis Barcala, de que su apoyo en el pleno dependerá del cumplimiento efectivo de las 31 enmiendas que la formación de ultraderecha ha incluido en los presupuestos municipales de 2026.
La portavoz de Vox, Carmen Robledillo, se ha expresado de este modo tras una pregunta de 12TV durante la inauguración de la Oficina de Atención al Cuidador, tras la presentación de un paquete de enmiendas que, según ella, responden a demandas vecinales y mejoras en servicios municipales. Vox ha insistido en que su respaldo no es “un cheque en blanco”, y ha condicionado su voto en el pleno a que se cumplan los acuerdos previos alcanzados entre ambas formaciones en ejercicios anteriores, así como la materialización de las nuevas propuestas registradas en las cuentas municipales.
Estas 31 enmiendas, mayoritariamente en partidas simbólicas con la intención de ampliarlas vía modificaciones de crédito, incluyen inversiones en barrios, creación de oficinas municipales como la de atención al cuidador o medidas vinculadas a la seguridad y servicios sociales, entre otras. Robledillo ha subrayado que Vox estará vigilante al desarrollo de los compromisos pactados y ha advertido que “si no se cumplen, no se tendrán aprobaciones en los plenos” futuros.
El pasado 29 de diciembre, el pleno extraordinario del Ayuntamiento aprobó inicialmente los presupuestos municipales de 2026 con los votos del PP y Vox, mientras que los grupos de PSPV-PSOE, Compromís y EU-Podem votaron en contra, criticando el modelo de cuentas y la falta de inversión social. Sin embargo, aunque las enmiendas de Vox fueron asumidas en comisión de Hacienda y facultaron el dictamen favorable, parte de la oposición alerta de que gran parte de los proyectos están todavía pendientes de ejecución real.
Por su parte, el alcalde Luis Barcala ha defendido en varias ocasiones la colaboración con Vox en materia presupuestaria y ha rechazado abrir negociaciones con el resto de la oposición progresista, asegurando que solo con quienes han mostrado “interés y propuestas concretas” habrá diálogo.
La situación política municipal sitúa al PP en minoría, obligándole a buscar apoyos puntuales para sacar adelante acuerdos clave, como las cuentas anuales. Vox, aunque en la oposición, se ha consolidado como socio imprescindible en este proceso, manteniendo una posición de fuerza que ha generado críticas de los partidos progresistas por “condicionar” la agenda municipal.
La tensión entre ambos partidos ahora se traslada al calendario de ejecución presupuestaria de 2026. Si Vox considera que el gobierno de Barcala incumple los compromisos pactados, sus advertencias amenazan con marcar la agenda política local en los próximos plenos del Ayuntamiento de Alicante.