Alicante se prepara para vivir una de las jornadas más intensas de su historia en el turismo de cruceros.
El próximo viernes 18 de septiembre, los buques MSC Virtuosa y Arvia, de P&O Cruises, coincidirán en el puerto alicantino con una capacidad conjunta que supera los 11.500 pasajeros, en concreto, 6.334 plazas del MSC Virtuosa y 5.200 del Arvia según la programación oficial.
Una doble escala que supone un nuevo récord de capacidad de pasajeros en un solo día y que sirve como carta de presentación para la temporada alta de cruceros, que se prolongará hasta prácticamente las puertas de Navidad.
El calendario previsto para los últimos cuatro meses del año concentra 46 escalas, prácticamente la mitad de toda la programación de 2026. Octubre será el mes de mayor actividad, seguido de septiembre, noviembre y diciembre.
El Puerto de Alicante afronta así un año que apunta nuevamente a récord. Las previsiones conocidas a comienzos de 2026 situaban la actividad en torno a 113 escalas y más de 325.000 cruceristas, con un impacto económico estimado de unos 84 millones de euros, un 25% más que en 2025.
Calendario oficial de escalas de cruceros 2026
El crecimiento se apoya además en el aumento del tamaño de los buques. De hecho, Alicante cerró 2025 con 103 cruceros y más de 252.000 pasajeros, cifras que ya marcaron un máximo histórico para el puerto.
Y la apuesta no se limita a las escalas. Alicante también gana peso como puerto base, una modalidad especialmente interesante desde el punto de vista económico porque genera actividad adicional vinculada a embarques, desembarques, alojamientos, restauración, transporte y servicios.
La compañía MSC mantiene una posición destacada en esta estrategia, con varias operaciones de puerto base previstas durante el año y con el MSC Opera, con capacidad para alrededor de 2.600 pasajeros, como uno de los buques vinculados a estas operaciones.
Pero el objetivo del sector es que los miles de visitantes que llegan a Alicante no se concentren únicamente en la capital.
La estrategia pasa por distribuir el flujo turístico por toda la provincia mediante excursiones y experiencias en destinos como Benidorm, Guadalest, Elche o Novelda, además de propuestas relacionadas con la cerámica de Agost o la industria del turrón de Xixona.
Los datos disponibles avalan ese impacto. El estudio del sector correspondiente a 2025 señala que alrededor del 86% de los cruceristas baja del barco durante la escala y que un 31% de quienes realizan visitas se desplaza a otros puntos de la provincia.
Alicante afronta, por tanto, una temporada alta marcada por los grandes buques, las dobles escalas y una creciente actividad como puerto base.
El 18 de septiembre será la primera gran prueba: más de 11.500 pasajeros desembarcando prácticamente al mismo tiempo convertirán el puerto alicantino en el epicentro del turismo de cruceros del Mediterráneo español.