trabajadores apagón
Sectores clave de la economía alicantina registraron importantes pérdidas, mientras que incluso se tomaron medidas excepcionales como la suspensión de clases en varios municipios al día siguiente

Alicante vuelve la vista atrás para recordar uno de los episodios más insólitos y desconcertantes de los últimos años. Este 28 de abril se cumple un año del gran apagón eléctrico de 2025, una jornada en la que millones de personas en toda la península ibérica se quedaron sin suministro eléctrico durante horas y que dejó escenas de incertidumbre también en la capital alicantina.

El corte, que comenzó en torno a las 12:33 horas, afectó a más de 50 millones de personas en España y Portugal y está considerado como el incidente eléctrico más grave en Europa en más de dos décadas . Durante varias horas, ciudades enteras quedaron completamente a oscuras, con graves consecuencias en comunicaciones, transporte y servicios básicos.

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En Alicante, la situación se vivió con especial inquietud. Comercios, bares y restaurantes se vieron obligados a detener su actividad de forma repentina. Sin electricidad, muchos negocios no pudieron cobrar a sus clientes ni mantener operativos sus sistemas, generando pérdidas económicas inmediatas. A medida que avanzaban las horas, aumentaba la preocupación en el sector hostelero y alimentario ante el riesgo de perder productos refrigerados y congelados.

La paralización también alcanzó a las instituciones. El Ayuntamiento de Alicante quedó prácticamente inoperativo: ordenadores, sistemas de control, cámaras de vigilancia y otros servicios esenciales dejaron de funcionar. La falta de suministro eléctrico evidenció la vulnerabilidad de las administraciones ante un fallo energético de gran magnitud.

El impacto del apagón fue generalizado en toda la provincia. Sectores clave de la economía alicantina registraron importantes pérdidas, mientras que incluso se tomaron medidas excepcionales como la suspensión de clases en varios municipios al día siguiente .

Un año después, las consecuencias del apagón siguen presentes. A nivel nacional, el coste para los consumidores supera ya los 700 millones de euros y las pérdidas totales se estiman en miles de millones . Además, las investigaciones abiertas continúan sin señalar responsables claros, en medio de acusaciones cruzadas entre el Gobierno, Red Eléctrica y las grandes compañías energéticas .

Los informes técnicos apuntan a un fallo multifactorial en el sistema eléctrico, relacionado con problemas de control de tensión y planificación energética . Sin embargo, un año después, el apagón sigue siendo objeto de debate y análisis, con expertos que advierten de la necesidad de reforzar el sistema para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.

Para muchos alicantinos, aquel 28 de abril de 2025 queda ya grabado como el día en que la ciudad se detuvo. Una jornada marcada por la incertidumbre, la desconexión total y la sensación de fragilidad ante un fallo que dejó, literalmente, a oscuras a todo un país.

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