La concejalía de Bienestar Social ha presentado en el Registro de Autorizaciones de Servicios Sociales de la Generalitat para su visado previo un anteproyecto valorado en 1.058.725 euros para la reforma y adecuación del edificio municipal ubicado en la calle Bahía, 4, del barrio de San Gabriel, para destinarlo a Centro de Día.
El anteproyecto contempla la reutilización del edificio existente del antiguo Cefire para su adecuación a centro de día para personas mayores y dependientes, mediante una intervención de reforma interior, mejora de accesibilidad, sustitución de la escalera actual por otra con ascensor y reordenación puntual de los accesos y de la urbanización inmediata.
«Con la solicitud de visado del anteproyecto para el Centro de Día damos un gran paso, de la mano de la Generalitat, para poner en funcionamiento lo antes posible esta dotación, en un espacio amplio, seguro, adaptado a la normativa y con todos los servicios y estancias que los mayores necesitan y merecen», expone la concejal de Bienestar Social, Begoña León.

La propuesta se formula tomando como referencia el programa funcional correspondiente al tramo de centros de día de hasta 50 personas usuarias, resolviendo las dependencias exigibles, su distribución entre plantas y los criterios básicos de accesibilidad, evacuación y funcionamiento general del centro.
El edificio existente cuenta con una superficie construida total de 854,80 m², distribuida en 430,90 m² construidos en planta baja y 423,90 m² construidos en planta alta. Asimismo, dispone de espacios exteriores vinculados al inmueble con una superficie aproximada de 214,25 m² pavimentados, 421,70 m² sin pavimentar y 238,05 m² de jardín exterior.
Características y distribución
En la planta baja se concentran los usos de mayor intensidad diaria y relación directa con las personas usuarias, configurándose como el ámbito principal de acceso, estancia, convivencia y servicios generales del centro.
En esta planta se disponen, entre otros, la cocina, el cuarto de basuras, el comedor, la consigna/guardarropía, la sala de estar y convivencia, la recepción, el cuarto de residuos, tres aseos accesibles y el nuevo núcleo de comunicaciones verticales compartimentado, integrado por escalera y ascensor accesible.
La planta baja se organiza a partir de un pasillo principal de 2,20 metros de ancho, que articula la distribución interior y facilita la accesibilidad, la circulación de personas usuarias, personal y ayudas técnicas, así como la conexión con el núcleo vertical y los accesos exteriores.

La cocina se plantea en régimen de línea fría, vinculada funcionalmente al comedor y a los espacios auxiliares de servicio y residuos. El comedor se dimensiona teniendo en cuenta la posibilidad de organizar el servicio en dos turnos, lo que permite optimizar la superficie destinada a este uso sin perjuicio de garantizar su funcionamiento adecuado.
sala de estar y convivencia constituye el principal espacio común de la planta baja y se dimensiona con capacidad suficiente para absorber las actividades de permanencia y relación cotidiana de las personas usuarias.
En la planta primera se disponen las dependencias de carácter profesional, administrativo, terapéutico y complementario, configurando un ámbito más especializado y descargando la planta baja de usos auxiliares y de apoyo. En esta planta se ubican la enfermería/curas, los despachos de atención profesional, la dirección/archivo, la sala polivalente, la sala de rehabilitación, dos aseos accesibles, el baño de apoyo, varios almacenes, el almacén de limpieza y los vestuarios de personal, todo ello en relación directa con el núcleo vertical central.
La sala polivalente se concibe con superficie suficiente para su posible subdivisión en dos ámbitos independientes, mientras que la sala de rehabilitación se dimensiona para el desarrollo de actividades terapéuticas, de recuperación funcional o análogas, propias del centro.
La propuesta incorpora la sustitución de la escalera existente por un nuevo núcleo de comunicaciones verticales, integrado por escalera compartimentada y ascensor accesible, en coherencia con los criterios adoptados en materia de accesibilidad y seguridad en caso de incendio.
En relación con los espacios exteriores vinculados al edificio, se contempla la reordenación de los accesos y de la urbanización inmediata, a fin de adecuarlos al nuevo uso previsto. En el acceso principal se prevé una rampa accesible dimensionada conforme a la normativa de aplicación, así como la nueva disposición de la escalera asociada a dicha entrada.
La intervención exterior incluye igualmente la ampliación y ajuste de la acera a la nueva configuración de los accesos, así como la reposición o reubicación de los servicios, acometidas e infraestructuras existentes, incluidas las arquetas que pudieran verse afectadas por la actuación.