La tragedia ferroviaria ocurrida en la provincia de Toledo ha provocado una profunda consternación en Alicante. El alcalde, Luis Barcala, ha encabezado el mensaje de condolencia de la corporación municipal durante el minuto de silencio celebrado en memoria de las víctimas.
Barcala ha trasladado su «dolor profundo» por las personas fallecidas y ha expresado su solidaridad con los heridos y con todas las familias afectadas por el accidente. El alcalde ha insistido en que este es un momento para dejar a un lado las diferencias y permanecer unidos ante el sufrimiento de las víctimas.

El primer edil alicantino también ha querido reconocer públicamente la labor de los servicios de emergencia, los equipos sanitarios, los voluntarios de las localidades próximas al lugar del siniestro y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que han trabajado desde el primer momento para atender a los afectados y tratar de salvar vidas.
A UN LADO LA CONTIENDA POLÍTICA
La tragedia también ha tenido consecuencias en la agenda política del Ayuntamiento de Alicante. Según ha anunciado Barcala, todos los grupos municipales han acordado por unanimidad que el pleno previsto para mañana se limite a los asuntos estrictamente administrativos necesarios para garantizar la gestión municipal.
Los debates y las cuestiones de carácter político se aplazarán a una sesión extraordinaria, en la que podrán abordarse con mayor detenimiento.
El alcalde ha subrayado que, en estas circunstancias, la prioridad debe ser el respeto a las víctimas y la solidaridad con sus familias. Un mensaje de duelo y unidad institucional con el que Alicante se suma a las muestras de condolencia por una tragedia que ha conmocionado a la sociedad española.