Como es costumbre y se viene haciendo cada año desde hace 27 años, casi tres décadas, en 2020 y en pleno estado de alarma por el Covid-19, se ha publicado nuevamente un Acuerdo para limitar la polinización cruzada entre las plantaciones de cítricos, el cual ha estado vigente del 25 de marzo al 31 de mayo de 2020. Por ello, y como ya hemos puesto de manifiesto en reiteradas ocasiones, las asociaciones profesionales no estamos de acuerdo con dichas limitaciones, ya que la conocida como `Pinyolà’ perjudica gravemente a la actividad apícola de la Comunidad Valenciana, no existiendo ninguna regulación similar para aquellos apicultores que se dedican a la producción de miel de azahar en el resto de España, provocando no pocos perjuicios a los apicultores valencianos, incentivando con estas limitaciones el abandono año tras año. Todo esto por no hablar de que, además, está normativa ha generado un déficit de polinización que provocará una reducción en la próxima cosecha citrícola.
Con todo esto, ASAJA Alicante, CCPV-COAG y APAC (Asociación de Apicultores de Castellón), las tres organizaciones que representan al 75% del censo de colmenas de toda la Comunidad Valenciana, se han unido en su rechazo al Acuerdo de la Pinyolà y han interpuesto un recurso de reposición en vía administrativa y, en caso de que no se atendiera dicha petición por parte de la Administración y no se retirase, anuncian que procederán a la interposición de un recurso por cauce judicial, a fin de que se atienda esta eterna reivindicación del sector.
Las organizaciones han interpuesto un recurso de reposición en vía administrativa y, en caso de que no se atendiera dicha petición por parte de la Administración y se retirase el acuerdo
Además, como hemos reseñado, este año el Acuerdo se hizo público bajo una circunstancia absolutamente excepcional y que marca claramente el rechazo que esta Administración tiene por los productores de miel. Y es que, se publicó el día 25 de marzo de 2020, en pleno estado de alarma por el coronavirus. «El sector se quedó atónito cuando en pleno estado de alarma se les obligó a desplazarse fuera de la Comunidad Valenciana para ejercer su actividad, mientras al resto de sectores económicos no esenciales se les pidió que se quedaran en casa. Consideramos que la consellera, Mireia Mollà, disponía de un momento y una coyuntura perfectos para dar un paso adelante y apostar por la biodiversidad y el medio ambiente y dejar de publicar de una vez por todas una normativa que no beneficia a nadie, pero que perjudica a un sector que está agonizando debido a las dificultades que está padeciendo en los últimos años», afirma Guillermo Rosell, presidente de la Sectorial Apícola de ASAJA-Alicante.
El referido documento perjudica gravemente a la actividad apícola en nuestra Comunidad, no existiendo ninguna regulación similar para aquellos apicultores que se dedican a la producción de miel de azahar en el resto de España
A juicio de las tres organizaciones representantes de los apicultores queda claro que, tras casi tres décadas de gestiones, quejas, manifestaciones, recursos e interposición de demandas judiciales y, sabiendo que las cosas se pueden hacer mucho mejor, no descartamos tomar medidas más drásticas que obliguen a la Administración a prestarle atención a este sector al que tiene abandonado a su suerte sin prestarle el apoyo que en otras Comunidades Autónomas si recibe. Concluimos pues, que la dejadez y las excusas de nuestra Administración Autonómica han dejado pocas alternativas a un sector que, por su importancia para el medio ambiente, recibe apoyo en otras CCAA y sobre todo en Europa, pero que en la Comunidad Valenciana es rechazado y obligado a salir de las fronteras autonómicas y este año, además, bajo la circunstancia excepcional del estado de alarma.