El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha reafirmado su confianza en Toño Peral al frente del área de Urbanismo tras su nombramiento para sustituir a Rocío Gómez. El primer edil ha subrayado que Peral continuará al frente de esta concejalía porque “es el que pilota Urbanismo”, en referencia a su papel en la gestión y planificación urbanística de la ciudad.
La designación de Peral se produjo después de la dimisión de Gómez, que dejó el cargo tras conocerse que era una de las beneficiarias de una vivienda de protección pública en la promoción residencial Residencial Les Naus, un caso que generó una fuerte polémica política y administrativa en el Ayuntamiento.
Barcala ha defendido la continuidad de Peral en Urbanismo y ha insistido en que su nombramiento “no es provisional”
Ante esta situación, Barcala ha defendido la continuidad de Peral en Urbanismo y ha insistido en que su nombramiento “no es provisional”. El alcalde ha señalado que el edil popular será el encargado de dirigir las principales líneas estratégicas del departamento, entre ellas la redacción del nuevo Plan General Estructural de la ciudad.
El primer edil también ha avanzado que la reorganización del equipo de gobierno se completará con la incorporación de un nuevo concejal al grupo municipal del Partido Popular. No obstante, Barcala ha indicado que, aunque ya tiene decididas las competencias que asumirá este nuevo edil, por el momento prefiere no hacerlas públicas.
Peral compagina actualmente la concejalía de Urbanismo con otras áreas municipales como Presidencia, Innovación, Agenda Digital, Planes Estratégicos y Proyectos Europeos, delegaciones que asumía con anterioridad y que mantiene mientras se completa la reestructuración del gobierno local.
La crisis política en torno a las viviendas protegidas de Les Naus continúa siendo uno de los principales frentes del ejecutivo municipal. El caso estalló tras conocerse que varios cargos públicos y funcionarios estaban entre los adjudicatarios de las viviendas, lo que provocó dimisiones y la apertura de investigaciones internas y políticas para esclarecer posibles irregularidades.
Con la ratificación de Peral al frente de Urbanismo, Barcala trata de dar estabilidad a un área clave del consistorio en un momento marcado por la polémica urbanística y por el debate político sobre la gestión de la vivienda pública en la ciudad.