Comienza el Plan de choque de limpieza en Alicante: El baldeo de aceras y baldosas de los parques, la gran asignatura pendiente
Alicante ha dado un paso más en su intento por mejorar la imagen de la ciudad con la incorporación de más de un centenar de nuevos operarios a la plantilla del servicio de limpieza viaria y recogida de residuos, derivado de la tercera ampliación de presupuesto al contrato con la empresa concesionaria Netial. La medida forma parte del Plan de Choque impulsado por el Ayuntamiento de Alicante junto a Netial, con el objetivo de reforzar las labores de limpieza en barrios, zonas comerciales y espacios de mayor afluencia turística durante la temporada estival.
El dispositivo permitirá ampliar los servicios durante los fines de semana, reforzar los turnos de tarde en el centro urbano y en las principales áreas turísticas e incrementar actuaciones de hidrolimpieza, fregado de calles, vaciado de papeleras y mantenimiento de contenedores, una de las principales reclamaciones vecinales en los últimos años.

El concejal de Limpieza, Rafael Alemañ, ha destacado que el refuerzo supone «un esfuerzo importante para mejorar el estado de la ciudad» y ha insistido en que la limpieza no depende únicamente de la administración, sino también del comportamiento cívico de los ciudadanos.
En este sentido, ha hecho un llamamiento a los alicantinos para que respeten las normas básicas de convivencia, como depositar la basura en el horario establecido, utilizar correctamente las papeleras y evitar arrojar residuos a la vía pública.
Una mejora esperada tras años de críticas
El refuerzo llega en un momento en el que Alicante ha visto cómo la limpieza urbana se ha convertido en uno de los asuntos que más preocupación genera entre vecinos, asociaciones y comerciantes. Durante los últimos años, la ciudad ha acumulado numerosas críticas por la imagen de suciedad que ofrecen algunos barrios, especialmente por el estado de los contenedores, papeleras saturadas y la acumulación de manchas en aceras y plazas.
El Ayuntamiento ya anunció hace meses la adquisición de nueva maquinaria destinada a mejorar el rendimiento del servicio, incluyendo barredoras e hidrolimpiadoras capaces de combinar el barrido mecánico con agua y cepillos.
Sin embargo, numerosos vecinos consideran que el principal problema sigue sin resolverse.
El baldeo profundo, la gran asignatura pendiente
Aunque la incorporación de personal y maquinaria supone un importante avance, el verdadero reto continúa siendo el baldeo intensivo de las calles.
Alicante es una ciudad con escasas precipitaciones a lo largo del año y esa falta de lluvia provoca que la suciedad quede adherida durante meses sobre aceras, baldosas de parques, plazas y zonas próximas a papeleras y contenedores.

Las nuevas máquinas permiten limpiar de forma más eficiente la superficie, pero en muchas zonas la mugre permanece incrustada y requiere actuaciones mucho más intensas, con abundante agua, cepillos de fregado y trabajos manuales para desprender la suciedad acumulada durante años.
Vecinos de distintos barrios vienen reclamando desde hace tiempo campañas periódicas de baldeo profundo que permitan recuperar el aspecto original del pavimento, especialmente en las zonas más transitadas y en aquellos espacios donde los residuos orgánicos dejan manchas permanentes.
Más limpieza y más concienciación ciudadana
Desde el Ayuntamiento recuerdan que el éxito del Plan de Choque dependerá también de la colaboración ciudadana.
Además del incremento de medios humanos y materiales, el Consistorio insiste en la necesidad de respetar los horarios para sacar la basura, recoger los excrementos de las mascotas, evitar abandonar enseres junto a los contenedores y utilizar correctamente las papeleras.
El objetivo es que el importante esfuerzo económico realizado con la incorporación de más de cien trabajadores tenga un reflejo visible en la imagen de Alicante y contribuya a mejorar la percepción tanto de los residentes como de los miles de turistas que visitan la ciudad durante el verano.
Con este refuerzo, el Ayuntamiento pretende responder a una de las demandas históricas de la ciudadanía. No obstante, la eficacia del plan será evaluada por los propios vecinos en los próximos meses, cuando pueda comprobarse si el incremento de personal y maquinaria logra acabar con la imagen de suciedad que desde hace tiempo acompaña a numerosos puntos de la capital alicantina o si, por el contrario, continúa pendiente el gran desafío del baldeo profundo y la limpieza a fondo del pavimento urbano.