27 agosto, 2026
COMISARÍA CENTRO BANDERA
El gerente de una empresa aseguró que un encapuchado le había apuñalado varias veces y golpeado para robar el dinero de la caja fuerte

La Policía Nacional ha detenido en Alicante a un hombre de 45 años, gerente de una empresa, como presunto responsable de los delitos de simulación de delito y apropiación indebida, después de denunciar que había sido víctima de un violento robo en las instalaciones de la mercantil. Según su versión inicial, un hombre armado con un objeto punzante le había atacado y se había apoderado de 6.500 euros en efectivo de la caja fuerte.

Sin embargo, la investigación llevada a cabo por agentes de la Comisaría del Distrito Centro de Alicante permitió descubrir numerosas contradicciones entre el relato del denunciante y los indicios obtenidos durante las pesquisas. Los investigadores concluyeron que el supuesto atraco no habría ocurrido y que el propio gerente habría escenificado los hechos con el objetivo de apropiarse del dinero.

Denunció haber recibido varios pinchazos y un golpe en la cabeza

El hombre explicó a los agentes que los hechos habían ocurrido a primera hora de la mañana, poco después de las 06:00 horas, cuando un individuo habría accedido a la nave de la empresa y le habría amenazado con un objeto punzante para obligarle a entregarle el dinero que se encontraba en la caja fuerte.

Según su denuncia, al negarse a colaborar, el supuesto asaltante le habría propinado entre cuatro y cinco pinchazos en el abdomen, además de golpearle en la cabeza, dejándole aturdido. En ese momento, siempre según su relato, el agresor habría accedido a su despacho y sustraído un sobre con unos 6.500 euros en efectivo que se encontraba en una caja fuerte cuya puerta estaba entreabierta.

El denunciante aseguró que, tras recuperarse del ataque, salió en busca de ayuda a un establecimiento próximo, desde donde se alertó a los servicios de emergencia. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Nacional y personal sanitario, que le prestó una primera asistencia antes de que posteriormente fuera atendido en un centro hospitalario.

La investigación destapa las contradicciones

Desde el inicio de las pesquisas, los agentes detectaron elementos que no encajaban con la versión ofrecida por el gerente. Entre ellos, llamó especialmente la atención que el hombre hubiera acudido a la empresa a una hora muy temprana, ya que nunca había fichado tan pronto y su horario habitual de entrada se situaba entre las 07:00 y las 08:00 horas, aunque carecía de un horario fijo.

Los investigadores consideraron que esta circunstancia podía haberle permitido asegurarse de estar solo en la nave en el momento en el que situaba el supuesto asalto.

Además, los agentes averiguaron que apenas dos meses antes se había producido otro incidente en la empresa: el hurto al descuido de 2.450 euros, propiedad de la mercantil y depositados también en una caja de caudales ubicada en un despacho. El gerente se encontraba igualmente presente cuando se produjo aquel hecho.

Las pesquisas permitieron determinar, asimismo, que el anterior hurto tuvo lugar pocos días después de la incorporación del ahora detenido a la empresa.

La empresa había acumulado una cantidad de efectivo inusual

Otro de los elementos que despertó las sospechas de los investigadores fue la existencia, en esta ocasión, de una cantidad de dinero en efectivo considerablemente superior a la habitual.

Según explicó el responsable nacional de la mercantil, de manera excepcional se habían acumulado 6.500 euros en efectivo en las instalaciones, pese a que la política de la empresa era precisamente evitar mantener grandes cantidades de dinero en metálico para prevenir situaciones de riesgo.

Ese dinero fue, precisamente, el que el gerente aseguró que había sido sustraído durante el supuesto robo.

A todo ello se sumó el análisis de las lesiones que presentaba el denunciante. Los agentes comprobaron que, según el parte médico aportado, las heridas eran superficiales y compatibles con una autolesión, lo que reforzó las sospechas sobre la versión ofrecida.

El supuesto atraco habría sido una puesta en escena

Tras analizar el conjunto de indicios, las contradicciones detectadas y el resto de diligencias practicadas, los investigadores concluyeron que el violento robo denunciado no respondía a la realidad.

La principal hipótesis policial apunta a que el propio gerente habría escenificado el supuesto asalto para justificar la desaparición de los 6.500 euros que se encontraban de forma excepcional en la caja fuerte de la empresa.

Por estos hechos, los agentes realizaron las gestiones necesarias para localizar y detener al hombre, de 45 años, como presunto responsable de los delitos de simulación de delito y apropiación indebida.

Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de los juzgados de Alicante.

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