El Ayuntamiento de Alicante ha anunciado que en los próximos días comenzará la retirada de los toldos instalados en la isla de Nueva Tabarca, tras la polémica sobre el corto espacio de tiempo por el que se ha concedido el permiso. Los elementos de sombra serán almacenados y permanecerán guardados hasta su próxima colocación en el verano de 2026, según ha confirmado a 12TV la portavoz del equipo de gobierno Cristina Cutanda.
Según la portavoz municipal, la retirada se efectuará en los próximos días y se guardarán para proteger los toldos en lugar seguro. Cutanda ha destacado que la contratación estima que en dos años estos toldos pasarán a ser propiedad municipal, por lo que se podrán instalar en algún otro lugar si se estimase oportuno, como en la Avenida constitución, donde hay una evidente carencia de sombrajes.
Los toldos, colocados a principios de julio, han permanecido apenas veinte días puestos, debido al permiso que concedió la Generalitat, al tratarse de un lugar protegido. Esta circunstancia ha generado polémica, ya que la operación ha costado algo más de 165.000€, una cantidad muy elevada para el poco rendimiento que se le ha sacado.
Su instalación respondía a una demanda vecinal y turística, y cumplía el objetivo de mejorar la estancia en zonas clave de Tabarca, especialmente en la calle de enmedio, el lugar con más tránsito de la isla, aunque la polémica derivó en un rechazo vecinal que ha desembocado en un desencuentro entre el Ayuntamiento y los vecinos, que verán cómo se retiran los toldos durante los próximos días.
Compromís exige que el alcalde pague los toldos de su sueldo
El grupo municipal Compromís en el Ayuntamiento de Alicante ha solicitado que el alcalde, Luis Barcala (PP), asuma con su sueldo el coste de 165.000 euros destinado a la instalación de toldos en la isla de Tabarca, al considerar que se trata de un «gasto desproporcionado, innecesario y opaco».
La formación valencianista ha calificado la inversión como un «despropósito estival» y ha criticado la falta de transparencia en la adjudicación del contrato, además de cuestionar su utilidad real. “Mientras hay necesidades básicas sin cubrir en la ciudad, el señor Barcala decide gastarse una fortuna en toldos que no resuelven ningún problema estructural ni aportan un beneficio claro a los vecinos”, ha manifestado la portavoz municipal de Compromís, Rafa Mas.