Las temperaturas han alcanzado en algunos municipios del interior de Alicante hasta 42 grados, mientras que las noches tropicales e incluso tórridas impiden el descanso y aumentan el impacto del calor sobre la población más vulnerable.
Grupo 12 Comunicación
La provincia de Alicante suma ya 114 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas desde el inicio del periodo estival, una cifra que refleja la gravedad del intenso episodio de calor que está viviendo el territorio y que coincide con un verano excepcionalmente cálido. Los datos proceden del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, que estima el exceso de mortalidad asociado a fenómenos como las olas de calor.
El balance llega en plena entrada del segundo gran episodio de calor extremo del verano en la provincia, después de que la primera mitad del verano de 2026 —entre el 1 de junio y el 15 de julio— haya sido considerada la más cálida de la serie histórica en España, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Las temperaturas han alcanzado en algunos municipios del interior de Alicante hasta 42 grados, mientras que las noches tropicales e incluso tórridas impiden el descanso y aumentan el impacto del calor sobre la población más vulnerable.
El mes de julio está siendo especialmente dramático. De los 114 fallecimientos registrados hasta el momento en la provincia, 87 se han producido durante este mes, frente a los 27 contabilizados en junio, lo que supone más de triplicar las muertes del mes anterior.
Los datos apuntan además a que la cifra podría seguir aumentando si continúan las altas temperaturas previstas para los próximos días, ya que el sistema MoMo actualiza diariamente sus estimaciones conforme incorpora nuevos registros de defunciones.
La inmensa mayoría de las personas fallecidas corresponde a mayores de 65 años, el grupo de población con mayor riesgo frente al estrés térmico, especialmente cuando existen patologías previas o dificultades para mantener una adecuada hidratación y refrigeración del organismo.
La situación también resulta muy preocupante en el conjunto de la Comunitat Valenciana, donde el sistema MoMo cifra ya en 225 las muertes atribuibles al calor durante el actual periodo estival.
El Ministerio de Sanidad establece este periodo entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre, coincidiendo con la activación habitual del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente a los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud.
Los expertos recuerdan que estas cifras no significan que el calor figure como causa directa en cada certificado de defunción, sino que representan una estimación estadística del exceso de mortalidad asociado a episodios de temperaturas extremas.
La AEMET ha advertido de la llegada de una nueva ola de calor, la tercera del verano en España, que afectará de lleno al sureste peninsular y que podría prolongarse durante varios días, con máximas muy elevadas y noches especialmente cálidas.
Además del riesgo para la salud, el organismo estatal alerta de un incremento del peligro de incendios forestales, así como de un mayor estrés térmico para trabajadores expuestos al aire libre y personas especialmente vulnerables.
Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantener una hidratación constante, permanecer en lugares frescos o climatizados y prestar especial atención a personas mayores, niños y enfermos crónicos, colectivos que concentran la mayor parte de las consecuencias más graves derivadas del calor extremo.
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