El Grupo Municipal Socialista ha criticado que la caótica gestión turística en temporada alta está afectando también a los usuarios y usuarias de la playa de la Albufereta, que seguía en la antesala de este fin de semana sin servicio de tumbonas y hamacas y sin kiosko, a pesar de que tendría que estar operativo desde el 27 de junio. Tampoco se han ejecutado las obras de reparación del muro que existe en las escaleras de acceso, cuyo revestimiento se desprendió hace ya dos años.
“Vamos a exigir a la concejala de Turismo que dé explicaciones en el próximo pleno de todos los problemas existentes que afectan a la actividad turística y que son el resultado de una gestión deficiente. Es incomprensible que sigan faltando servicios cuando encaramos ya la recta final de julio”, ha señalado la edil Trini Amorós.

Concejales y concejalas socialistas han mantenido una reunión con miembros de la asociación de vecinos Albufereta Playa Blanca, quienes les han trasladado las deficiencias existentes y han exigido más medios para garantizar la limpieza y la seguridad en esta zona, que multiplica su población durante la etapa estival. “Recordamos que fue el propio gobierno de Barcala quien anunció que este año no se había solicitado la bandera azul para el arenal de La Albufereta porque, supuestamente, se iban a realizar obras para reparar el muro que registró los desprendimientos, entre otras actuaciones. Pues bien, el muro sigue como antes, no se ha solucionado nada y no hay bandera azul”.
Estos problemas se unen a los registrados en playas como la de San Gabriel, al retraso en la puesta en marcha de servicios básicos como el de baño adaptado para personas con movilidad reducida, el de alquiler de tumbonas y sombrillas o los polémicos toldos de Tabarca
Estos problemas se unen a los registrados en playas como la de San Gabriel, al retraso en la puesta en marcha de servicios básicos como el de baño adaptado para personas con movilidad reducida, que ha sido además cuestionado por colectivos de personas con discapacidad, el de alquiler de tumbonas y sombrillas o los polémicos toldos de Tabarca, que han costado más de 165.649 euros para acabar dando sombra poco más de dos semanas.
“Una ciudad como Alicante, que debe aspirar a la excelencia turística, no se puede permitir este cúmulo despropósitos en la época que más visitantes recibimos, por eso exigiremos explicaciones en el próximo pleno”, ha dicho Amorós.