El Grupo Municipal Socialista ha respaldado las denuncias realizadas por los vecinos del Casco Antiguo tras conocerse las quejas por los niveles de ruido nocturno que están sufriendo en el centro histórico de la ciudad. Denuncian también que la situación es especialmente grave porque el propio Ayuntamiento dispone de una red municipal de sonómetros que lleva semanas detectando niveles de ruido por encima de los límites legales sin que se haya adoptado ninguna medida efectiva.
Los socialistas recuerdan también que el Casco Antiguo de Alicante está declarado Zona Acústicamente Saturada (ZAS), una figura legal que se aplica precisamente cuando los niveles de ruido superan de forma reiterada los límites permitidos y obligan al Ayuntamiento a adoptar medidas extraordinarias de control, limitación de actividades y vigilancia.
“Si en una zona declarada oficialmente saturada de ruido el propio Ayuntamiento está registrando incumplimientos continuos a través de sus sonómetros y aun así no actúa, estamos ante una negligencia de la política municipal de control acústico que vulnera el derecho al descanso de los vecinos”, ha señalado el concejal Raúl Ruiz.
Según los datos publicados en la red municipal de monitorización acústica, accesible públicamente a través del sistema Kenoise, varios sensores instalados en el entorno del Casco Antiguo registran niveles nocturnos muy por encima de los límites que establece la Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Acústica.
“El Ayuntamiento tiene sensores que miden el ruido en tiempo real y confirman que la ordenanza se está incumpliendo noche tras noche, pero no actúa. Es como tener un radar que detecta exceso de velocidad y decidir no multar nunca”.
“Los vecinos no están pidiendo nada extraordinario, sólo piden que se cumpla la normativa municipal y que el Ayuntamiento haga cumplir los límites de ruido que él mismo ha aprobado”.
El Grupo Socialista ha remarcado que la normativa municipal fija límites de ruido estrictos durante el periodo nocturno para garantizar el descanso de los vecinos, y ha advertido de que la pasividad del equipo de gobierno del Partido Popular convierte la ordenanza en papel mojado. Este problema no es únicamente de convivencia, sino que afecta también a la salud pública, ya que la exposición prolongada al ruido nocturno está vinculada a trastornos del sueño, estrés y problemas cardiovasculares, tal y como advierten organismos como la Organización Mundial de la Salud.
Por todo ello, el PSOE exige al equipo de gobierno de Luis Barcala que actúe de manera inmediata y adopte medidas efectivas para garantizar el cumplimiento de la ordenanza acústica, como reforzar la vigilancia y las inspecciones nocturnas en las zonas con mayor saturación acústica, utilizar los datos de la red municipal de sonómetros para activar expedientes sancionadores cuando se detecten incumplimientos reiterados o establecer planes específicos de control del ruido en el Casco Antiguo. “Si el Ayuntamiento invierte dinero público en instalar sensores de ruido pero luego ignora los datos que generan, estamos ante un ejercicio de pura propaganda tecnológica”