El cielo de la Comunitat Valenciana ha estado despejado y soleado todo el fin de semana. Guardando las medidas de seguridad del coronavirus, los alicantinos han podido salir y disfrutar de las terrazas y de sus playas. Manteniéndose la máxima temperatura de 25 grados, la gente aprovechó para ponerse sus ropas más veraniegas y tumbarse a disfrutar el sol.
Sin embargo ayer domingo, en el interior de las provincias de Valencia y Castellón, ya empezaron a bajar las temperaturas y volvieron los episodios de lluvia con granizo incluido. Hoy es la provincia de Alicante la que se ha levantado con llovizna y un descenso de las temperaturas. Se espera que mañana vuelvan a subir las temperaturas y que el buen tiempo que el mes de mayo ha traído, que dure.