16 octubre, 2026
Opinión Avilés
Un político, antes de echarse un novio, tiene que contratar un detective para examinar su curriculum que luego las actividades familiares son un lío

Los políticos, los artistas, los predicadores, los escritores – cada uno con su monserga: la música, la literatura, su religión o su búsqueda del poder-de ahí deduzco que los escritores, que tienen licencia para mentir y hacer la ficción que quieran, y los músicos, son los que menos mienten.

¿Qué hago yo, un día soleado pero fresquito, en Motilla del Palancar?  Me acuerdo de una película de hace más de veinticinco años. Iba Fernando Fernán Gómez, Juan Diego, con José Sacristán, Gabino Diego y creo que con Carmen Maura, andando por un camino polvoriento, con ropa pobre y con maletas de cartón.  El viaje a ninguna parte. Visitaban pueblos pequeños y montaban su teatro deshilachado que rezumaba miseria por todos los lados y con el que pretendían ir saliendo adelante más mal que bien. Aquellos cómicos de la legua afrentaban miles de situaciones cómicas y trágicas con la miseria de la dictadura como denominador común.

Los más parecidos a aquellos cómicos, sesenta años después, son los políticos. Salvando las distancias, porque ahora, los lideres, van con chofer, con hotelazo y con decenas de fámulos y con una capacidad ilimitada de besos y abrazos. Nunca puede faltar el pañuelo palestino   – si vas de progre y de muy izquierdas-. Lo más seguro es que no hayan oído hablar de Yasser Arafat ni de Scheikh Hamed Yassin, no saben donde está Hebrón ni Jenin ni Nablus  ni el desierto del Negueb ni los asentamientos de colonos judíosni tres horas encañonado en el puente Allemby para entrar en Cisjordania- yo sí los he visitado y he visto los bombardeos israelíes, los carros de combate impidiendo el paso y el hambre de esos palestinos echados a patadas de sus casas y por los que nadie monta acampadas ni huelgas generales con los sindicatos de las gambas.

Los cómicos mienten como bellacos porque sus situaciones son todas de ficción, nada de lo que pasa en ellas es real. Ni los amores, ni las peleas, ni los bautizos ni los funerales. Los políticos mienten más que los actores, aunque pretenden presentar como verdad absoluta – en favor del pueblo- todo aquello que dicen.

En mi calidad de jubilado inútil   – todo el día sin hacer nada productivo porque me han ofrecido trabajo, como peón, en una obra junto a mi casa y ya no podía ni tirar de un cubo de mezcla ni subirlo a la azotea por una precaria escalera de madera con los escalones más precarios todavía. Sin tener nada que hacer salvo escribir, veo la televisión, oigo tertulias, leo periódicos y escribo porque me he dado cuenta de que la creatividad no se extingue con setenta años. Casi todo lo demás sí, por eso mi chica me ha dejado y creo que anda con uno de treinta y dos, pero la creatividad no. A mí y a todos los que había conmigo en aquel cuartel congelado de El Ferral del Bernesga, nos viene perfectamente la oración que aprendimos porque el bromuro que nos daban en la mili, nos esta haciendo efecto ahora: Señor, tú que nos has quitado las posibilidades, quítanos también las ganas.

A mi, que me suspendían las matemáticas, aunque el cura lo hacía con mucho cariño y hasta abrazándome:  ¡Ayyyy, pecosín  – yo era pelirrojo y con pecas, o sea, feo. Lo mismo que ahora- Te quiero mucho, pero te suspendo y ahí se quedaba aquel viejo gordo de cuyo nombre no quiero acordarme porque por las noches, antes de dormir nos daba siempre una charla piadosa recordándonos que estábamos condenados por dormir en pecado y que Satanás nos iba a freír bien fritos en una sartén gigante. ¡Qué cabrón aquel cura!

Vamos a la mentira. Dejo claro – para De Manuel y otros despistados que me llaman facha. Me acuerdo de una persona en concreto, que no ha trabajado nunca, que ha vivido de papás con pasta     mientras que yo he pasado más hambre que un caracol en un espejo y he trabajado sin seguro ni nada desde los catorce años. Luego tras las oposiciones, cuarenta años justos de funcionario, currando. Nada de gilipolleces, aunque no voy a tirar de curriculum para andar faroleando-, dejo claro que he votado siempre socialista pero ya no más, a partir de noviembre.

Estamos en Ceuta. Los moros montan una marcha verde – Mohamed igualito que su padre Hassan-. Entran en Ceuta noventa mil de golpe y Sánchez habla de crisis migratoria. Venga, me creo que no ha mentido, entonces deberemos llamarlo especialista en maquillaje y disfraz. Invadir es sinónimo de entrar en crisis. Aceptemos pulpo como animal de compañía. Nadie sabía nada. ¿Y los servicios de inteligencia? ¿Estaban todos de vacaciones en Lanzarote? Luego lo llaman invasión y ataque a la integridad nacional, pero Marruecos sigue siendo un país muy amigo. Hay una fragata marroquí en Ceuta y no dicen nada. Les pregunta y contestan: es un hecho puntual. ¿Y qué? Se escabullen.

Desahucian a Mari Carmen. Hay centenares de miles de desahucios al año, pero ahí, antisistema, podemitas, frikis   – he estado tres veces en distintas acampadas y la gente que he visto allí, con todos los respetos, no tiene pinta de haber trabajado en su vida, como algunos de los sindicatos de las gambas. Me duele el desahucio de una abuela de 87 años con nulas posibilidades de rehacer su vida y su casa. El Estado debe actuar. Me jode que los chavales – con ganas de trabajar, no los frikis vagos como el suelo. Todos vivimos ese problema de cerca- no puedan emanciparse, pero todos hemos estado hasta los mismísimos de pagar hipotecas toda la vida y romper ese sistema es imposible. Sánchez ve la ocasión y se olvida de sus miles de afirmaciones: vamos a finalizar la legislatura. Mari Carmen disuelve las Cortes y convoca elecciones. Tezanos – el Pumpido de la Sociología– sale al rescate y le da doce puntos más que a los peperos, que tampoco están para tirar cohetes. ¡Ayyy padre Feijoo!  ¿Dónde vas hablando de sacrificios ahora? Somos diez millones de abuelos. Quita, si quieres a los que cobran sin haber dado golpe, pero no les pidas a los/ abuelos que se sacrifiquen ahora   – cuando hasta en los viajes del Imserso garantizan que hay vino – porque no te vota ni uno. Si no aseguras, en cartas personales a los vejestorios, a mi incluido, que subes un cinco por ciento, no te vota ni Dios.

Lo de los fondos buitres mejor ni lo mires. Ahora sale tu rubia portavoz y resulta que clama mucho por los pisos y el que más tiene es el novio. Un político, antes de echarse un novio, tiene que contratar un detective para examinar su curriculum que luego las actividades familiares son un lío de cojones.

Descarto buscar una novia política porque un bisabuelo mío al que no conocí – lo sé por referencias, puso un puticlub en Loja porque tenía una fonda y le iba fatal. Puso allí a unas cuantas señoritas y se forró. Lastima, se lo debió de fundir, no he visto ni un duro de eso.  No he pillado ni para comprar un piso en Les Naus, esa cooperativa. Cerca de donde estoy escribiendo me cuentan los lugareños que también aquí había un hostal con putas y lo mantuvo Juan March, porque no permitió   que la carretera de Valencia a Madrid la movieran de sitio-.

Me cabreo con tanto lío y me voy a la literatura. Me ha llegado el mejor libro que se ha escrito sobre Miguel Hernández: Tu risa me hace libre. Lo escribe José Antonio Lucero al que voy a fichar de inmediato para El Quijote Negro e Histórico. Imposible prescindir, estaba acabando la guerra civil, Miguel Hernández, en lugar de huir vuelve a Madrid a su puesto. Cerca de la Puerta de Alcalá María Teresa León, mujer de Alberti, había organizado una fiesta en honor de las mujeres antifascistas. Miguel Hernández entró lleno de ira y se peleó con Alberti. ¡¡Esto es una vergüenza ¡Montáis una fiesta y estamos perdiendo la guerra. Aquí hay mucha puta y mucho hijo de puta. Alberti defiende a su mujer y de lía gorda. No hay nada nuevo bajo el sol. El ser humano es siempre igual. A Lucero le ha faltado decir que fue, un servidor, quien recopiló el expediente carcelario de Miguel Hernández cogiendo, uno a uno, los trozos que fueron quedando por todas las cárceles por las que anduvo: Huelva – fue detenido en Rosas de la Frontera- cuando intentaba legar a Portugal. Prisión del Conde de Toreno en Madrid. Prisión vieja de Palencia. Cárcel de Ocaña, donde Buero Vallejo pintó su carboncillo y Cárcel de Benalúa de Alicante donde murió. Josefina Manresa no tendría nada que ver, la vergüenza es que, al poeta más grande de la humanidad, lo hayan dejado irse fuera de Alicante con todo su legado. Los políticos.

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