La oftalmología ha experimentado una transformación radical durante las últimas décadas. Técnicas quirúrgicas cada vez menos invasivas, nuevos tratamientos para enfermedades que hasta hace poco podían conducir a la pérdida de visión y una especialización creciente han cambiado por completo la forma de abordar las patologías oculares.
De todo ello habla Enrique Chipont, oftalmólogo y director médico de Oftálica, en una entrevista con Fernando Sepulcre en el programa Som Fills del Poble de 12TV. Chipont, que acaba de celebrar los 20 años de Oftálica, repasa también su trayectoria profesional, desde su formación en Alicante y Valencia hasta su regreso a la provincia, además de analizar el potencial de Alicante como referente nacional e internacional en medicina.
«Cuando terminé la especialidad tenía muy claro que quería volver a mi casa»
Pregunta: Enrique, eres médico formado en Alicante y posteriormente especializado en Valencia. ¿Cómo llegaste a la oftalmología?
Respuesta: Hice Medicina en Alicante y posteriormente me fui a Valencia para realizar la especialidad en La Fe. Cuando aprobé el MIR obtuve un número bastante alto, lo que me permitió elegir la especialidad que quería. La oftalmología era una de las opciones que tenía en mente y tuve la oportunidad de formarme en uno de los mejores centros de España.
Allí hice también la tesis y la especialidad. Cuando terminé tenía muy claro que quería volver a mi casa y aquí estoy.
P: Comenzaste en la sanidad pública.
R: Sí. Empecé en Elche y posteriormente estuve en San Juan. Después, por las circunstancias de la vida, pasé a la medicina privada y comencé en el entonces Instituto Oftalmológico de Alicante, que posteriormente fue Bisum. Hace 20 años monté Oftálica y precisamente ahora estamos celebrando ese aniversario.
«La cirugía ocular ha cambiado muchísimo»
P: En estos 20 años de Oftálica, pero también en toda tu trayectoria profesional, ¿cómo ha evolucionado la oftalmología?
R: Ha cambiado muchísimo. Yo empecé dedicándome fundamentalmente a la oftalmología infantil. La detección precoz es fundamental porque hay patologías que hay que tratar cuanto antes y trabajar con niños no es lo mismo que hacerlo con adultos.
La clínica comenzó conmigo centrada en oftalmología infantil y poco a poco se fueron incorporando profesionales de otras especialidades. Actualmente tenemos prácticamente toda la parte médica y quirúrgica de la oftalmología: retina, glaucoma y las diferentes especialidades quirúrgicas y médicas.
Y las técnicas quirúrgicas han cambiado de una manera brutal. Cuando yo empecé a operar se utilizaban técnicas que, vistas ahora, sorprenden. Hoy prácticamente todo es microcirugía, con incisiones de alrededor de 1,5 milímetros.
«La degeneración macular antes no tenía tratamiento y ahora sí»
P: ¿Qué enfermedades pueden tratarse hoy que antes no tenían solución?
R: Hay técnicas quirúrgicas nuevas y enfermedades que entonces no tenían tratamiento. Un ejemplo muy claro es la degeneración macular asociada a la edad.
Es una enfermedad que afecta a la retina y aparece con los años, afectando fundamentalmente a la visión central. Antes no tenía tratamiento y continúa siendo una de las principales causas de ceguera en el mundo desarrollado. Ahora sí podemos tratarla y, al menos, conseguir que no avance en muchos casos.
Es un avance brutal: pasar de una enfermedad que no tenía tratamiento a otra que puede tratarse y permitir que la persona conserve la visión en el estadio en el que se detecta.

«En la catarata hemos pasado de abrir medio ojo a una incisión de 1,5 milímetros»
P: También ha cambiado muchísimo la cirugía de cataratas.
R: Muchísimo. Antes hacíamos incisiones de unos 12 milímetros, teníamos que abrir una parte importante del ojo para sacar la catarata. Ahora introducimos un pequeño tubo de aproximadamente 1,5 milímetros, aspiramos la catarata, la incisión se cierra sin puntos y colocamos una lente.
No tiene absolutamente nada que ver con lo que hacíamos cuando yo empecé.
P: ¿Y el paciente tiene que someterse a una anestesia general?
R: Normalmente no. Utilizamos gotas de anestesia, en algunos casos anestesia local y también sedación para que el paciente esté tranquilo. La cirugía de cataratas puede durar siete u ocho minutos y el paciente sale prácticamente en unos diez minutos.
La anestesia también ha evolucionado muchísimo. Hoy los anestesistas son capaces de dormir y despertar al paciente con una rapidez extraordinaria.
«La medicina preventiva puede evitar que una persona se quede ciega»
P: Cuando una persona ve perfectamente durante toda su vida y un día pierde la visión, ¿qué puede haber ocurrido?
R: Hay muchas causas. Por eso una de las cosas que queremos transmitir es la importancia de la medicina preventiva. Hay problemas que se pueden detectar y tratar antes de que provoquen una pérdida irreversible de visión.
Por ejemplo, un aumento brusco de la presión ocular puede provocar un glaucoma agudo. El ojo se endurece y la presión puede dañar las células del nervio óptico. En determinadas circunstancias, en 24 horas puede producirse una pérdida importante de visión.
Si el oftalmólogo detecta que un paciente tiene determinadas características que aumentan ese riesgo, existen técnicas preventivas para evitar que ocurra.
También existen otras causas, como problemas vasculares, trombosis o determinadas enfermedades que, cuando se mantienen durante muchos años sin controlar adecuadamente, pueden producir una afectación ocular importante.
«Para ver no basta con que el ojo esté bien»
P: ¿Y por qué una persona puede quedarse ciega si aparentemente el ojo está bien?
R: Porque el ojo es un órgano sensorial que recoge información y la envía al cerebro. Desde el globo ocular hasta el cerebro puede producirse un problema en cualquier punto del recorrido.
Por ejemplo, un traumatismo craneal puede provocar una lesión en la zona del cerebro encargada de la visión. En ese caso el ojo puede estar perfectamente y, sin embargo, la persona puede quedarse ciega.
También determinados tumores pueden comprimir el nervio o la vía óptica e impedir que la información llegue correctamente al cerebro.
Cuando hablamos de estos problemas ya intervienen otras especialidades, como la neurocirugía. Nosotros nos encargamos de una parte muy pequeña del cuerpo, el ojo, pero es una estructura con una cantidad enorme de patologías.
Un equipo especializado para cada área de la oftalmología
P: Oftálica cuenta con un equipo importante. ¿Cada especialista se dedica a una determinada área?
R: Sí. El ojo es muy pequeño, pero tiene muchísimas áreas. Está la retina, el glaucoma, la oftalmología infantil, la neurooftalmología, la cirugía plástica ocular y otras subespecialidades.
Para ofrecer un buen servicio necesitas contar con personas que conozcan profundamente cada una de esas áreas. Siempre he pensado que hay que rodearse de los mejores profesionales.
En Oftálica tenemos especialistas de diferentes procedencias y nacionalidades, cada uno dedicado a su especialidad. Y además se ha incorporado mi hijo, Héctor, que se ha formado en glaucoma en Toledo y que actualmente trabaja también en la sanidad pública en Elda y por las tardes se incorpora a Oftálica.
«Alicante tiene una medicina brutal, pero no nos lo creemos»
P: ¿Podemos decir que Alicante tiene un clúster de oftalmología?
R: Se ha intentado varias veces crear un clúster oficial, con el apoyo del Ayuntamiento o de la Diputación, que permita unir los esfuerzos de la sanidad alicantina para que Alicante sea realmente una ciudad puntera en medicina. Porque ya somos punteros por separado. Aquí se hace una medicina muy potente en muchísimas especialidades.
P: Y además existe turismo sanitario.
R: Sí. Alicante tiene una ciudad brutal para ofrecer medicina. Lo han hecho otras ciudades como Málaga o Barcelona y nosotros tenemos unas condiciones extraordinarias.
El problema es que muchas veces no nos lo creemos. Y si no nos lo creemos, no tiramos hacia adelante.
Tenemos una medicina pública y privada muy potente y centros de referencia en muchas especialidades. En oftalmología también tenemos profesionales y centros de primer nivel. Lo que falta es que alguien tome las riendas y consiga que todos trabajemos juntos dentro de un proyecto común.
Chipont considera que el potencial ya existe y que Alicante incluso está recibiendo pacientes procedentes de otros puntos de España y del extranjero para someterse a tratamientos médicos. A su juicio, la ciudad debe aprovechar ese posicionamiento y convertirlo en una estrategia sanitaria común.
20 años de Oftálica y un futuro ligado a la tecnología
P: Después de 20 años, ¿qué futuro tiene Oftálica?
R: Continuar. Siempre estamos a la última en tecnología. Cada cosa nueva que aparece intentamos incorporarla a la clínica.
Y en el plano personal tengo muchas expectativas puestas en mi hijo, para que continúe lo que hemos empezado hace 20 años y pueda seguir desarrollándolo durante muchos años.
Estamos muy bien posicionados tanto en Alicante como fuera de la provincia.
P: ¿Se os ha quedado pequeña la clínica?
R: No. Creo que tenemos unas dimensiones adecuadas para la relación que queremos mantener con nuestros pacientes. Estamos en un nivel tecnológico muy alto y tenemos un volumen importante de pacientes, pero también queremos mantener una determinada relación con ellos.
No se trata de hacer 200 operaciones al día. Hay que mantener la calidad asistencial.
Cirugía y financiación
Durante la conversación, Fernando Sepulcre también preguntó por el coste de determinadas intervenciones y las posibilidades de financiación.
Chipont explicó que en Oftálica existe la posibilidad de financiar determinados tratamientos y puso como referencia una intervención para corregir problemas de visión de cerca que puede situarse alrededor de los 2.000 euros por ojo, dependiendo del procedimiento.
El especialista destacó que, aunque se trata de una cantidad importante, la cirugía ocular está al alcance de muchas personas y existen fórmulas para facilitar el pago.
«Tenemos que estar orgullosos de la medicina que se hace en Alicante»
La entrevista terminó con una reivindicación compartida por entrevistador y entrevistado: Alicante debe valorar y potenciar el nivel de su medicina.
Chipont defiende que la provincia cuenta con profesionales y centros de referencia en diferentes especialidades y que ese potencial ya es reconocido fuera de Alicante.
«Tenemos una medicina brutal», resumió el oftalmólogo, que considera necesario que la ciudad se crea sus propias posibilidades y sea capaz de coordinar sus recursos para convertirse en un referente sanitario todavía mayor.
Una idea con la que coincidió Fernando Sepulcre al cerrar la entrevista: Alicante tiene motivos para sacar pecho de su medicina y debe aprovechar el talento que ya existe en la ciudad y en la provincia.