OPINIÓN Avilés1
¿Por qué ETA expulsó a Isidro Etxabe, a Jon Urrutia, a Fermín Latasa, etiquetándolos como traidores y como colaboradores míos, y siguió uno a uno esa Vía Nanclares?

En el gobierno de Calvo Sotelo, tras el golpe frustrado, no tentativa como lo ha calificado hoy Sánchez. No  fue tentativa porque el golpe se dio, falló y eso es una frustración, no un intento. Con Calvo Sotelo ETA sigue matando, como si no hubiese pasado nada. Llegan potentes y arrasando Felipe González y Guerra – ¡qué añoranza de tiempos- y ETA desentendida, solo sufre una nueva escisión en una de sus múltiples asambleas. Me piden que reedite mi libro Los Movimientos terroristas, pero no creo que lo haga. Tendría que volver mi chica y pedírmelo ella. Entonces volvería yo a estar para trotes y no desguazado como es  mi estado actual.

El golpe de Estado fue propiciado claramente por dos movimientos opuestos pero igual de fascistas: la ultraderecha del bunker, añorando el franquismo, recuerden la Matanza de Atocha y el tiro en la nuca a Yolanda González, porque analfabetos como eran el Hellín Moro y sus colegas, si era vasca, tenía que ser etarra. La ultraderecha y ETA porque los polos opuestos se atraen y ETA  – Kubati me lo afirmó varias veces y me gustaría sentarme un día con él para darle algunas explicaciones- buscaba el caos total siguiendo la teoría de Mao Tse Tung. Cuanto peor mejor, porque solo del caos absoluto puede renacer un mundo nuevo. Un manchego creyendo en el mito de la gran Euskalherría, que nació en el siglo XIX, hijo rápido del carlismo muy de derechas, señores etarras leninististas que no habéis leído mi libro sobre Movimientos terroristas, y extendido por José Joaquin Chao, Federico Krütwig y Sabino Arana después.

Se salen de ETA los políticos y ya no es político- militar, sino solo ETA militar, activista del coche bomba y la pistola, en la que figuran aun muchos de los que se beneficiaron de la amnistía de Suárez, por ejemplo el Carnicero de Mondragón, un tipo especialmente cabrón y otros que no voy a nombrar para no hacer de esto un diccionario de maldades.

ETA mata y el Estado aguanta y actúa contra ella en la medida de lo posible. El Batallón Vasco Español, débil y poco operativo languidece, el Gal es un grupo desgraciado y ETA no se relaja. Continúa con su doctrina de la acumulación de fuerzas y su convicción  – Kubati es un hombre sumamente inteligente, de gran personalidad, frente a mucho tonto suelto, aunque totalitario- de que todo estado negocia siempre que se le pegue con la suficiente contundencia y en el lugar adecuado. También, que en política, nunca jamás quiere decir que no en los próximos diez minutos.

Enrique Múgica  – luego renegó cuando mataron a su hermano, lógico- encontró a un hombre providencial en el desmantelamiento de ETA.

Los etarras se concentraban esencialmente en Herrera de la Mancha y Soria. En esa concentración los controlaba el Estado y también la banda terrorista. Tres comisarios políticos entre ellos en el patio y una visita semanal de los abogados, además de cuatro autobuses semanales y el control era absoluto. Acuérdense a finales de los ochenta cómo la prensa clamaba: son abogados de ETA. Teniendo en cuenta el genitivo subjetivo y objetivo podía entenderse que eran abogados de presos de ETA o abogados integrados en la banda. Mi convicción tras años y años fijándome, incluso cuando planearon matarme en los locutorios de Alcalá- Meco, con mi querido De Juana Chaos, es que eran más lo segundo que lo primero.

Antonio Asunción les puso muy difíciles las cosas. Él y solo él, se inventó la dispersión. Señores del PP y de otros grupos políticos, la dispersión no era una forma de añadir aflicción y dolor a las condenas sino una medida contra la banda. La dispersión dificultaba el férreo control de la banda sobre sus miembros y la posibilidad de que eligieran su futuro más libremente. Yo trabajé con él en ese asunto, sin un solo día de descanso, y nunca , señor P. Alday equivocado al escribirlo en EGIN, nunca cuando mandé a un interno a Algeciras o a Ceuta o al Salto del Negro, pensé en hacerle sufrir y que sufriera su familia. No me va el sadismo ni disfruto con el sufrimiento de la gente aunque tengo una lista corta de fascistas sádicos a los que de buena gana, muchos años después les daría cinco hostias con gusto.

La dispersión dio sus frutos y muchos etarras enfriaron su relación de dependencia enfermiza con la banda. Los jerifaltes se jactaban, y los abogados politiqueaban en sus informes mentirosos: el colectivo de presos  – ahí nació el llamado frente de makos- es una piña. Un servidor  – me dejó mi chica por tanta dedicación a la banda y tan poca a ella, y ya van dos. Esta tiene que volver porque rezo para ello todas las noches y aun recuerdo al cura de mi colegio que hablaba del poder de la oración- yo intercepté una carta en la que un etarra desde Asturias le decía a otro de Basauri: Dicen que somos una piña y no queda ya ni el zumo.

Salen las cintas de Nanclares. Isidro Etxabe habla alto y claro: no se puede matar a los niños, refiriéndose a Fabio Moreno en Erandio y a Irene Villa en Madrid. Jon Urrutia, más visceral, habla de cuadrilla de subnormales que dirige la organización y se pregunta quien cojones hay allí arriba.

Se monta un follón del copón. Mi chica me deja. Mi ex mujer me dice que ni se me ocurra aparecer por donde están los niños. Lo entiendo y obedezco. Me ponen más escolta que  a la familia real y, como puedo salir poco, me dedico a vigilar. ETA se vuelve más loca de lo que estaba y manda que se controle el desmadre de que los presos opinen en voz alta. Los abogados, correveidiles, van al locutorio un día sí y otro también. Yo estoy más tiempo en el economato, donde los etarras llevan la cafetera, que en el despacho. Lo justo para hacer los informes diarios de como está el pescado. Los abogados no defienden, acosan. Los presos están hasta los cojones de ellos y me lo cuentan. Algunos para no aguantar sus filípicas se hacen los enfermos para no salir cuando ellos llegan.

Y nace la Vía Nanclares. La Policía, la Guardia Civil, la Sociedad que quiere paz, tranquilidad, fiesta, comidas y bailes agarrados a ser posible, los Jueces y el sentido común que acaba imponiéndose, además de Europa como ámbito político y social más amplio, hicieron que ETA se empezara a desmoronar y fuese consciente de que su tiempo había terminado.

Tengo varias convicciones  que expondré aquí, donde tengo mi ámbito de libertad, como en los libros publicados, como en el Quijote Negro e Histórico, como en mis mesas redondas con amigos ilustres de los que aprendo a diario:

¿Por qué ETA expulsó a Isidro Etxabe, a Jon Urrutia, a Fermín Latasa, etiquetándolos como traidores y como colaboradores míos, y siguió uno a uno esa Vía Nanclares, esos caminos de Maixabel  – su marido sujetó conmigo una pancarta por la libertad de Ortega Lara poco antes de que lo asesinaran-, por qué no reivindica que fueron ellos los héroes que vieron antes el futuro y abrieron el camino que los otros siguen?

¿Todos ahora, en tercer grado con sus competencias para que el PNV y Bildu gestionen y Etxabe, Urrutia y Latasa aún apestados en Euskadi?

Yo me alegro de que vayan saliendo, aunque a mi me jodieron bien jodido, con casi veinte años de mi vida personal secuestrada. Me alegro porque me gusta que la ley se cumpla y sin son treinta años y no hay cadena perpetua ni pena de muerte, eso hay que cumplirlo. Y me jode que Gadafi, que mató a mi amigo Joseba Goicoetxea, o los tres miembros del comando Totto que mataron a mi amigo Máximo Casado, al que yo nombré Jefe de Servicios en Nanclares. Me jode, pero es la ley y la ley hay que cumplirla y no amoldarla a lo que uno le gusta o le gusta a sus amigos o a quienes le sujetan el sillón. Dura lex, sed lex, decían los latinos y, si el estado de derecho no funciona, nada funciona.

Respetado Kubati: Sé que ahora eres un alto cargo de Bildu. Lo sé. Yo no puedo negar que Bildu, incluida Mertxe Aizpurúa que me cae como una patada en los mismísimos, no puedo renegar si Bildu ocupa una plaza en el órgano que sea, porque sabes que estuve años y años, predicando en las cárceles, sentado con vosotros sin rejas ni cristales, tomando café malo que tú traías desde el economato,  estuve años predicando, como un cura viejo de pueblo, que dejarais de pegar tiros, que olvidarais las bombas lapa y entrarais en las instituciones a hacer política. Os dije mil veces que, en Europa, en el siglo XXI, cuando uno coge su coche y va de Granada a Helsinki sin que nadie lo pare, no se puede pretender mantener un grupo de terror mafioso porque eso no se sostiene.

Kubati: Entendí el articulo que publicaste en Egin y en el que, refiriéndote a mi muerte, seguro que estabas muy cabreado, esperabas despertarte un día con una buena noticia. Ya sabes que las ekintzas, las solíais hacer por la mañana. No te lo reprocho. Eso no ocurrió y sigo vivo. Yo no fui quien filtró a ningún medio ni a nadie que tú tenías miedo de que ETA te asesinara. Ni lo filtré ni lo pensé. Sé quién lo hizo, malintencionadamente,  un pobre gilipollas trepa, pero jamás lo voy a decir. Sigue y seguid en libertad y en paz. Defended vuestros postulados y dejemos los tiros para la historia más negra de este país indestructible. Tu eras y seguro que lo sigues siendo seguidor de Von Klausewitz y de los teóricos de la guerra. España es indestructible, lleva siglos intentando machacarse a sí misma y aun no lo ha conseguido.

Si deseas aportar tu opinión sobre esta noticia, por favor, deja aquí tu comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descubre más desde Alicante Al Día

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo