La acción promovida por un grupo de empresarios para hacerse con la presidencia de la Cámara de Comercio de Alicante apartando a Carlos Baño queda prácticamente descartada tras fracasar los contactos destinados a reunir apoyos en torno a la candidatura del economista Nacho Amirola, expresidente de INECA.
Según las fuentes empresariales consultadas, los sondeos realizados entre representantes del tejido económico provincial no han logrado articular una mayoría suficiente para presentar una alternativa sólida al actual presidente de la institución cameral, Carlos Baño. De esta forma, la denominada “operación Amirola”, diseñada para abordar un relevo en la dirección de la Cámara en los próximos meses, se ha visto finalmente abortada por la falta de consenso entre los propios empresarios.
Amirola, una opción que surgió tras otras negativas
El nombre de Nacho Amirola no fue, en un primer momento, la primera opción planteada por los promotores de este asalto, tal y como ha publicado este lunes el digital Ok Diario. Según estas informaciones, la operación estaría auspiciada desde la antigua cúpula de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), desde donde diversos perfiles empresariales habrían sido consultados previamente para encabezar una eventual candidatura alternativa, aunque todos ellos declinaron asumir ese papel que luego hubiesen ofrecido a Amirola, economista y expresidente del Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca). El economista ha mantenido en los últimos años una presencia destacada en el debate económico provincial, especialmente desde su etapa al frente de Ineca, entidad dedicada al análisis económico y a la elaboración de informes sobre la competitividad de la provincia.
A diferencia de otros perfiles consultados, Amirola sí habría mostrado disposición a estudiar la propuesta. Sin embargo, la falta de apoyos suficientes entre el empresariado provincial terminó por cerrar definitivamente esa vía.
Equilibrios empresariales en la Comunitat Valenciana
Fuentes cercanas al proceso sostienen que el intento de reorganizar el liderazgo en la Cámara de Comercio de Alicante se enmarcaba en una estrategia más amplia relacionada con los equilibrios de poder dentro del sistema empresarial valenciano.
En ese contexto, la institución alicantina era considerada una pieza relevante dentro del entramado empresarial autonómico. El control de la Cámara podría haber servido, según estas mismas fuentes, como punto de partida para reconfigurar posteriormente otros equilibrios dentro de las organizaciones empresariales de la Comunitat Valenciana.
Rechazo a abrir un conflicto interno
Pese a esas maniobras, buena parte del empresariado de la provincia optó finalmente por no respaldar la iniciativa al considerar que podría generar una fractura interna en el tejido empresarial alicantino.
Algunos empresarios consultados sostienen que un relevo impulsado desde fuera de la actual estructura cameral habría abierto un escenario de confrontación que podría haberse extendido a otras organizaciones empresariales de la Comunitat Valenciana.
En ese sentido, defienden que el empresariado provincial debe preservar su autonomía y evitar dinámicas de tutela o enfrentamiento interno, especialmente en un contexto económico que exige estabilidad institucional y coordinación entre entidades.
Un contexto marcado por la investigación sobre los bonos comercio
El debate sobre el liderazgo en la Cámara se produce además en un momento especialmente sensible para la institución. El actual presidente de la Cámara de Comercio de Alicante y de la patronal Facpyme, Carlos Baño, fue detenido el pasado viernes, y puesto en libertad con cargos, en el marco de una investigación judicial relacionada con la gestión de campañas de bonos de consumo financiadas con fondos públicos para impulsar el comercio local tras la pandemia.
La investigación, dirigida por la Fiscalía Anticorrupción, analiza posibles irregularidades en la gestión de estos programas desarrollados entre 2022 y 2023 en diversos municipios de la provincia. Se le acusa de presuntos delitos de fraude en subvenciones y falsedad documental, aunque ha negado cualquier irregularidad y asegura haber colaborado con la justicia.
El caso, que continúa bajo secreto de sumario, ha generado además debate político y peticiones de explicaciones sobre la gestión de los fondos destinados a estos programas de apoyo al comercio local.
Malestar en parte del empresariado
Según diversas fuentes empresariales, algunos episodios relacionados con la investigación y su repercusión pública han provocado malestar en determinados sectores del empresariado alicantino.
En particular, se ha criticado el contexto en el que se produjo la detención de Baño y su coincidencia con actos públicos previstos para esa misma jornada, circunstancias que algunos empresarios interpretan como un elemento adicional de tensión dentro de un escenario ya complejo.
No obstante, la mayoría de los representantes empresariales consultados considera que el momento exige prudencia y evitar movimientos que puedan agravar la división interna.
Continuidad en la Cámara
Con el fracaso de los contactos para articular una alternativa, todo apunta a que la actual dirección de la Cámara de Comercio de Alicante mantendrá su posición al frente de la institución, al menos en el corto plazo.
Mientras tanto, distintos representantes del empresariado provincial subrayan que la prioridad debe centrarse en reforzar la estabilidad institucional y en defender los intereses económicos de la provincia en un contexto marcado por desafíos como la competitividad empresarial, la financiación y las inversiones en infraestructuras.