La icónica Blue Lagoon de Islandia, una de sus atracción turísticas mas populares por sus aguas termales y entorno geotérmico único, ha cerrado temporalmente sus puertas como medida de preventiva ante una posible erupción volcánica.
Desde hace varias semanas, la península de Reykjanes se ha visto azotada por una oleada sísmica inusual. Se había decretado el estado de alerta desde el 25 de octubre tras registrar cerca de 22.000 terremotos en los últimos meses.
La decisión se ha tomado después de que en las últimas 24 horas hayan detectado unos 1.400 pequeños terremotos
La Oficina Meteorológica de Islandia detectó además, un terremoto de magnitud 5.0, el de mayor magnitud desde el inicio de esta actividad, en la zona volcánica de Fagradalsfjall, a unos 30 kilómetros de Reykjavik, la capital islandesa.
La mayoría de estos terremotos estaban concentrados en el suroeste de Islandia. La advertencia de «fase de incertidumbre» emitida por la agencia de protección civil destaca la posibilidad de amenazas potenciales para la población y el entorno.
Los temblores ya han marcado las carreteras. Y en cuánto a los huéspedes del Blue Lagoon, han huido tras sentir los terremotos esta madrugada.