La protesta por la vivienda no terminó este sábado en Alicante con la manifestación. La movilización ha echado raíces en pleno centro de la ciudad y la plaza de la Montañeta ha amanecido convertida en un improvisado campamento reivindicativo frente a la Subdelegación del Gobierno.
Más de 40 tiendas de campaña —algunas fuentes elevan la cifra hasta medio centenar— permanecen instaladas en la plaza, donde alrededor de 70 personas pasaron la primera noche. Los organizadores aseguran que la acampada continuará de forma indefinida y que resistirán «lo máximo» para reclamar respuestas a la crisis habitacional.
La acampada arrancó después de la manifestación del sábado, que recorrió las calles del centro de Alicante para reclamar medidas que permitan acceder a una vivienda y frenar el encarecimiento de los alquileres. La marcha estuvo encabezada por el Sindicat de Vivenda Carolines y el Sindicat de Vivenda de la Zona Nord, junto al recién creado Sindicato de Inquilinas de Alicante.
La Policía Nacional cifró en unas 3.000 personas la asistencia a la movilización, mientras que los organizadores manejaron cifras superiores. En cualquier caso, la protesta se convirtió en una de las mayores movilizaciones recientes en Alicante en torno al problema de la vivienda.
El mensaje de los manifestantes apunta directamente a las administraciones. Reclaman medidas para facilitar el acceso a una vivienda, intervenir sobre los precios de los alquileres y combatir la especulación y la actuación de los grandes fondos de inversión.
La primera jornada de la acampada ha estado marcada por las asambleas abiertas y por actividades para mantener viva la protesta. Los participantes han organizado charlas sobre vivienda, talleres y otras actividades culturales abiertas a la ciudadanía.
Desde el Sindicat de Vivenda Carolines consideran que Alicante se encuentra entre las ciudades españolas con mayor presión sobre el mercado residencial y advierten de que el problema afecta especialmente a quienes no pueden asumir el precio de los alquileres.
La organización también ha vinculado sus reivindicaciones a la polémica por las viviendas de protección pública de Les Naus, así como a las dudas que, a su juicio, genera el modelo de colaboración con promotoras privadas previsto en parte del Plan Vive.
La acampada alicantina se produce además en un contexto de movilización estatal por la vivienda. Este fin de semana se han producido protestas y acampadas en diferentes ciudades españolas, después de que el Congreso rechazara los decretos de vivienda impulsados por el Gobierno.
Así, mientras en Madrid la Puerta del Sol se convirtió en uno de los epicentros de las protestas, en Alicante la plaza de la Montañeta se ha transformado en el nuevo símbolo local de una reivindicación que pretende mantenerse en el tiempo.