La intensa granizada caída este lunes en el Medio Vinalopó, cuyo foco se localizó en las localidades de Aspe, Monforte del Cid y Novelda ha afectado de manera generalizada al cultivo de uva de mesa de esta área, aunque el daño en el fruto ha sido muy desigual y parcelado. Donde en algunas zonas se aprecia poca merma, a pocos metros se está viendo un daño moderado de entre el 30% y el 40% de la cosecha, como es el caso del Paraje de Monteagudo en Novelda. Por variedades, las más afectadas son las tempranas, como la Red Globe, Ideal y Victoria, ya que el fruto se encontraba más avanzado. En el caso de la Aledo, de momento no se han registrado afecciones por el pedrisco.
Las localidades de Hondón de la Nieves, Hondón de los Frailes y Agost, donde también se cultiva la uva de mesa, no registró granizo, solo aguaceros fuertes y, según las primeras valoraciones, no se han comunicado mermas. En el caso de Agost, el daño en el cultivo, que se sitúa ente el 10% y el 20%, viene de la mano de una de las mayores plagas de conejos que los agricultores recuerdan en los últimos años, debido a la proliferación de este animal con motivo del cese de la actividad de caza durante la pandemia del Covid-19. «Hay parcelas en las que los conejos se han comido toda la movida de la parra, dejándola como la poda de invierno. Son parras que se van a terminar secando y se echarán a perder. Si no se reduce o controla esta plaga urgentemente el daño en la uva puede ascender considerablemente», afirma María, agricultora de uva en Agost.
Donde en algunas zonas se aprecia poca merma, a pocos metros se está viendo un daño de entre el 30% y el 40% de la cosecha. Por variedades, las más afectadas son las tempranas, como la Red Globe, Ideal y Victoria
