A los doce años del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y los EE.UU., se abre un sombrío panorama de incertidumbre ante las fuertes medidas del presidente Donald Trump (capítulo Ley Helms-Bulton) contra el Gobierno del presidente cubano Mario Díaz Canel.
Después de una vacilante administración demócrata del presidente Joe Biden y que el pueblo cubano se estaba acostumbrando a las complejas y recelosas relaciones con el poderoso vecino del norte, aparece el presidente republicano Donald Trump con su Secretario de Estado Marco Rubio que rompen los acuerdos pactados de las administraciones demócratas anteriores y establecen una política de severo bloqueo económico, financiero y energético con el objetivo de presionar al inepto Gobierno cubano a renunciar o abandonar el poder.
Los esparcidos recelos, resentimientos y miedos que se iban disipando en la población cubana durante los Gobiernos de Obama y Biden, ahora retroceden y vuelve la vieja política de los años sesenta de hostigamiento del poderoso del norte ,pero con un significativo alto por ciento de la población harta de la insoportable crisis y proclive a las medidas de Trump ,posición que difiere mucho de la actitud de rebeldía del pueblo cubano hacia los yanquis en años anteriores , la población ha perdido el miedo y reclama libertad en un mundo globalizado y amenazado por un aberrante terrorismo internacional.
Aunque los cubanos también saben que su enemigo está en la lucha por la libertad, la subsistencia y contra la severa y multifacética crisis, los efectos del impacto ambiental, el bajo ranking de inversión extranjera y turismo, la profunda crisis de valores morales y de comportamiento social que acentúan las profundas desigualdades y que alienta la impactante emigración juvenil precisamente hacia los propios EEUU. Estas condiciones tensan las conversaciones y agudizan las discrepancias entre el Gobierno cubano y las propuestas de la Administración del presidente Trump.
En este contexto, el General Raúl Castro considerado “Líder de la Revolución” deja paso a su nieto el coronel Raúl Guillermo Rodríguez Castro(El Cangrejo) como persona visible en las conversaciones con el equipo del Secretario de Estado de Marco Rubio, evidenciado que el presidente y Secretario General de PCC Miguel Mario Díaz Canel está afuera del juego, ¿por qué?
Porque los cubanos quieren paz, cambio y bienestar ante unos tiempos de crisis y desigualdades, aspectos no logrados con esta dirección.
Se evidencia que el presidente Díaz Canel no cuenta con el nivel de información de las personas que están hablando con el Secretario de Estado Marco Rubio, canal de comunicación entre las administraciones de Trump y Raúl Castro. No obstante, La Habana sigue confiando su relación con Rusia, en espera de que le proporcione algún barco de petróleo y le permita mantenerme más tiempo , esperanza poco probable ya que Rusia está muy comprometida con la guerra de Ucrania .
Existe un tema de gran interés para los EEUU y es la privilegiada posición geográfica de la isla ,clave en las conversaciones entre los dos países. tema recurrente expresado en la carta de los 16 altos oficiales(r)del ejército estadounidense a la Casa Blanca: «Nosotros reconocemos que el régimen actual debe hacer más para abrir su sistema político y por el diálogo con el pueblo cubano. Pero, si no nos involucramos económica y políticamente, es cierto que China, Rusia y otras entidades cuyos intereses son contrarios a los Estados Unidos podrían hacerlo. Nosotros ahora tenemos la oportunidad de dar forma y llenar un vacío estratégico», lo que demuestra el pensamiento reflexivo de un grupo importante del ejército de los EE. UU.(28 sept.2010)se viene a cumplir ahora.
El eje central de las conversaciones EEUU-Cuba versa en una apertura económica, la liberación de los presos políticos, la salida de la dirección actual y una transición hacia una democracia liberal.
El vaticinio del llamado histórico de apertura económica, política y religiosa del papa Juan Pablo II, ahora se hace palpable;” que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba con todas sus magníficas posibilidades para que este pueblo pueda mirar al futuro con esperanza” (21.01.1998).lo que demuestra una verdad de Perogrullo que se hace imprescindible para evitar una intervención militar de los EEUU.
Trump está dispuesto a cambiar el ritmo de esta historia y asumir la oportunidad de ser el primer presidente estadounidense que levante el aborrecible bloqueo, a cumplir la profecía que el Papa Juan Pablo II nos auguró, a estabilizar las relaciones respetuosas entre ambos países, a lograr la paz y restablecer un sistema democrático de derechos y libertades fundamentales en Cuba, verdadero deseo de los vecinos pueblos cubano y estadunidense, ya que el bloqueo y la guerra son ineficaces para ambos pueblos .
Pastor Gato Cisneros
- Profesor Colaborador Honorífico UA
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