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Las Hogueras de Alicante han vivido este fin de semana uno de los momentos más amargos de las fiestas con el desplome del monumento de la comisión de Sant Blai de Baix, un suceso que ha causado una profunda conmoción entre foguerers, artistas y vecinos de la ciudad.
Aunque las primeras informaciones ya señalan que no se han producido daños personales, la caída del monumento ha supuesto un duro golpe para una comisión que llevaba meses trabajando e ilusionándose con unas Hogueras especialmente significativas. Al parecer alguna racha de viento registrado durante la jornada pudo estar detrás del incidente, que también afectó a otros elementos festivos de la ciudad. El Ayuntamiento de Alicante ha trasladado su apoyo a las comisiones afectadas.
La noticia ha generado una inmediata reacción de solidaridad en el conjunto del mundo fogueril. A través de redes sociales y mensajes públicos, numerosas comisiones han querido mostrar su respaldo a Sant Blai de Baix, destacando que la esencia de la fiesta va mucho más allá de los monumentos plantados en las calles.
“Hoy el fuego no ha sido el protagonista, la unión sí”, señalaban algunos de los mensajes difundidos durante la jornada. Un sentimiento compartido por muchos foguerers que han recordado el enorme esfuerzo humano que existe detrás de cada monumento: meses de trabajo, reuniones, actividades y sacrificio para hacer posible la fiesta.
La caída resulta especialmente dolorosa para una comisión que afrontaba con ilusión esta edición de las Hogueras tras dar un importante paso adelante en su trayectoria festiva. Sant Blai de Baix había anunciado meses atrás su ascenso a Segunda Categoría, un hito que reflejaba el crecimiento y el trabajo desarrollado por la entidad en los últimos años.
Sin embargo, si algo caracteriza a las Hogueras de Alicante es la capacidad de sus comisiones para apoyarse mutuamente en los momentos difíciles. Desde distintos puntos de la ciudad han llegado mensajes de ánimo que ponen en valor el verdadero espíritu de la fiesta: la unión, la convivencia y la fortaleza de quienes la hacen posible.
Las Hogueras de Sant Joan, declaradas Fiesta de Interés Turístico Internacional, reúnen cada año a decenas de comisiones y miles de participantes que convierten Alicante en un gran museo efímero al aire libre. Detrás de cada monumento hay artistas, foguerers y familias enteras que trabajan durante todo el año para mantener viva una tradición que forma parte de la identidad de la ciudad.
Por ello, más allá de la pérdida material que supone el desplome del monumento, la jornada ha servido para evidenciar que la verdadera fuerza de las Hogueras reside en las personas. Porque una hoguera puede caer, pero la ilusión, el esfuerzo colectivo y el sentimiento de pertenencia de una comisión siguen en pie.
Sant Blai de Baix afronta ahora uno de los momentos más difíciles de su historia reciente, pero también lo hace arropada por el cariño de todo el colectivo fogueril. Un apoyo que demuestra que, cuando una comisión cae, Alicante entero ayuda a levantarla.