Después del incontestable éxito de Morante, Manzanares y Roca Rey en la corrida del sábado, los tres jóvenes toreros que ayer, bailando entre la tarde y la noche, hicieron el paseíllo en la plaza de toros de Alicante no lo tenían nada fácil. El madrileño Víctor Hernández, el valenciano Samuel Navalón, y el salmantino Marco Pérez competían, caso por partida doble, con las tres máximas figuras que pisan los ruedos de medio mundo, y, para hacerlo todavía más complejo, con el partido de la selección Española en el mundial de fútbol. Podemos afirmar que salieron victoriosos porque llevar a casi 7.000 espectadores (6.868 para ser exactos) a los tendidos del coso de la Plaza de España no fue una aventura sencilla. Lo consiguieron y añadieron a todo lo anterior faenas exitosas, corte de orejas y hasta una salida en hombros por la puerta grande.
El gran triunfador fue el valenciano (de Ayora) Samuel Navalón. Cortó dos orejas de su primer enemigo y perdió otro trofeo al fallar con el acero tras la faena meritoria en su segundo toro. Toro que brindó al presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, que no quiso perderse la actuación del último triunfador de la feria valenciana de Fallas.

Navalón tomó la alternativa hace menos de dos años pero está cuajado. Tiene capacidad, mide las distancias, no le falta valor para tragar en la cara del toro y maneja con firmeza y habilidad el estoque. Bien llevado por Manuel Amador, empresario de la plaza de Albacete, figura en la cartelería de las ferias importantes y de él se espera que se consolide como figura.
El salmantino Marco Pérez, que repetía en la feria de Alicante tras su amarga experiencia del pasado año (fue cogido gravemente) está decidido a no dejarse pisar el terreno por nadie. Salió enrabietado por el triunfo de su compañero de cartel y se jugó el físico en una faena tremenda, con mucho riesgo porque el toro que le tocó en suerte soltaba unos hachazos terroríficos y tenía muy malas intenciones. La mano de su apoderado, el francés Juan Bautista, se adivinó con bastante claridad en los terrenos pisados por Marco, así como sus enseñanzas para salir airoso en los momentos más complejos.
Tuvo mucha honradez y decisión en el conjunto de la faena. El público así lo entendió a la hora de pedir para él los máximos trofeos. El presidente, José Antonio Fernández de la Dueña, sacó sólo una vez el pañuelo blanco, para enfado del joven matador. Sus gestos hacia el palco presidencial fueron muy expresivos.

Víctor Hernández, a quien sueñan en Madrid en convertirlo en un segundo José Tomás, es el más placeado de los tres. Le funciona muy bien la cabeza, tiene valor, quietud en su toreo de muleta, conocimientos del toro y de los terrenos que pisa, pero en esta ocasión, ni su primero, de La Ventana del Puerto, y el segundo, con el hierro de Puerto de San Lorenzo, le permitieron cuajar una actuación acorde con la calidad del toreo que atesora. No tuvo suerte en el sorteo y las muchas esperanzas depositadas por los aficionados en el torero que apodera Miguel Avellán, no se vieron cumplidas. Hay que reconocer, no obstante, que Hernández, Navalón y Marco no se conforman con pedir permiso; quieren arrasar.

FICHA TÉCNICA
Domingo, 21 de junio de 2026. Tercer festejo del abono de la Feria de Hogueras 2026. Casi tres cuartos de plaza, 6.868 espectadores.
Cuatro toros del Puerto de San Lorenzo, manejables aunque algo flojos, y dos de La Ventana del Puerto, con sentido y difíciles de lidiar.
Presidió el festejo José Antonio Fernández de la Dueña, muy correcto en sus decisiones.
El festejo fue televisado por Á Punt y One Toro.
VICTOR HERNÁNDEZ. De azul marino y oro. Estocada que escupe y volapié efectivo. Ovación. En su segundo, casi entera y tres descabellos. Aviso.
SAMUEL NAVALÓN. De grana y oro. Estoconazo y descabello. Dos orejas. Estocada desprendida. Fuerte ovación.
MARCO PÉREZ. De malva y oro. Gran estocada. Aviso. Oreja. Estocada y descabello, ligera petición y fuerte ovación.
El festejo comenzó a las ocho de la tarde por el partido de España con Arabia Saudí.