La futura ubicación de la Hoguera de la Albufereta ha desatado una creciente controversia vecinal en Alicante. Residentes de la zona han mostrado su rechazo al emplazamiento previsto en la calle Olimpo número 22, una protesta a la que se ha sumado ahora la Asociación Alzheimer de Alicante, que alerta del impacto que el ruido y la actividad festiva podrían tener sobre las personas usuarias de su centro cercano.
La polémica añade un nuevo capítulo al debate sobre la convivencia entre las fiestas de Hogueras y el descanso vecinal, especialmente en áreas residenciales con presencia de colectivos vulnerables. Según denuncian vecinos del entorno, la instalación del monumento y del correspondiente racó supondría molestias acústicas prolongadas, cortes de tráfico y una alteración importante de la rutina diaria del barrio.

La Asociación Alzheimer de Alicante ha trasladado también su preocupación por las consecuencias que la música, las mascletàs nocturnas y la concentración de público podrían provocar en personas con deterioro cognitivo, para quienes los cambios bruscos de entorno y los niveles elevados de ruido pueden generar ansiedad, desorientación o episodios de estrés.
Fuentes vecinales aseguran que en los últimos días se han intensificado las gestiones para solicitar al Ayuntamiento de Alicante una reconsideración del emplazamiento. Reclaman alternativas “más compatibles con la convivencia” y lamentan la falta de diálogo previo con residentes y entidades sociales antes de plantear la ubicación definitiva.
La situación recuerda otros conflictos recientes relacionados con la ocupación del espacio público y las protestas vecinales en distintos barrios de Alicante, donde asociaciones ciudadanas han pedido una mayor participación en decisiones urbanas y festivas.
La creación de la nueva comisión de la Hoguera Albufereta ya había generado debate en meses anteriores por la dificultad de encontrar un espacio adecuado que conciliara actividad festera y vida residencial. Diversas informaciones publicadas durante el proceso apuntaban a las reticencias vecinales ante posibles ubicaciones en calles estrechas o con elevada densidad de viviendas.
Por el momento, el Ayuntamiento no ha confirmado cambios en la localización prevista, aunque las partes afectadas esperan abrir una vía de negociación antes del inicio de las fiestas. Mientras tanto, la controversia sigue creciendo en un barrio donde una parte de los residentes teme que la celebración termine afectando al descanso, la movilidad y la atención de personas especialmente sensibles al ruido.
Las Hogueras de San Juan constituyen una de las principales celebraciones de Alicante y cada año movilizan a miles de personas entre barracas, racós y actos oficiales. Sin embargo, el impacto acústico y la convivencia durante las fiestas continúan siendo objeto de debate entre vecinos y participantes.