Agentes de la Policía Nacional han detenido en la localidad alicantina de Alcoy a seis personas y a una en Madrid, cuatro hombres y tres mujeres, que conformaban una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres extranjeras.
La investigación, llevada a cabo por la Brigada de Extranjería de la Comisaría de Alcoy, tuvo su inicio en septiembre de 2025 gracias a una información anónima aportada mediante colaboración ciudadana, que señalaba la existencia de un piso en el que se estaba ejerciendo la prostitución y que era controlado por una organización criminal que explotaba a mujeres extranjeras en situación de vulnerabilidad.
Cambiaban de viviendas continuamente
En las primeras comprobaciones realizadas, los agentes constataron que las personas que entraban en dicha vivienda también acudían a otros domicilios en los que averiguaron que se estaba ejerciendo igualmente la prostitución.
Posteriormente, los agentes comprobaron que las viviendas utilizadas coincidían con las publicitadas en anuncios de Internet. Estas viviendas, estaban siendo ocupadas ilegalmente, siendo propiedad de entidades bancarias, o estaban alquiladas a nombre de algún miembro de la organización.
Reparto de roles en la organización
Con el avance de la investigación los agentes identificaron los diferentes roles de los miembros de la organización criminal, como el encargado de facilitar la disponibilidad de los inmuebles para ejercer la prostitución, la captación de mujeres para su explotación sexual a través de grupos de redes sociales o anuncios, el suministro de drogas para cuando las solicitaban los clientes, la recepción de los clientes y el trato con las víctimas, y el traslado y movimiento de las mujeres explotadas.
La madre del cabecilla de la organización era titular de varias líneas de teléfono que empleaba para la publicación de los anuncios ofreciendo servicios de prostitución, además utilizaba una de esas líneas telefónicas para realizar los cobros de los servicios de prostitución que realizaban las víctimas mediante una aplicación de cobro.
También la ex pareja del principal investigado formaba parte de la organización, y recibía pagos de los servicios mediante aplicación móvil a una línea de teléfono de la que era titular.
Otra mujer perteneciente a la organización criminal era la encargada de contestar a las llamadas telefónicas y recibir a los clientes en los domicilios.
Molestias a los vecinos por ruidos y consumo de drogas
Debido al constante trasiego en los domicilios que utilizaban los investigados para ejercer dicha actividad, ya que se ofrecían los servicios las 24 horas, los siete días de la semana, se formalizaron diversas quejas por parte de los vecinos con motivo de las molestias ocasionadas en el edificio, como ruidos a altas horas de la noche u olores por el consumo de drogas, trasladándose la organización en ese momento a otro domicilio para seguir con la actividad.
Miembros de la organización realizaban continuos traslados de las víctimas desde las viviendas donde las explotaban sexualmente a los domicilios de los clientes a petición de éstos últimos.
La mayoría de los traslados los realizaban con vehículos alquilados con la intención de dificultar a los agentes la investigación, llegando a utilizar más de diez vehículos diferentes.
Uno de los detenidos, que también realizaba los traslados de las víctimas, tenía empadronadas en su vivienda a varias personas en situación irregular.
Gran beneficio económico de la organización a costa de las víctimas
Durante la investigación los agentes averiguaron que las víctimas eran obligadas a pagar una especie de deuda contraída con la organización criminal, deuda que se iban cobrando quedándose un gran porcentaje de cada uno de los servicios de prostitución que realizaban.
El beneficio alcanzado por la organización ha sido cercano a los 100.000 euros según los datos recabados por los agentes durante la investigación, llegando a recibir en su cuenta el cabecilla de la organización 365 pagos que sumaban más de 40.000 euros y 76 ingresos de dinero mediante cajero por importe de casi 20.000 euros, entre otros movimientos de dinero.
Varios de los detenidos ya contaban con antecedentes por otros delitos, alguno de ellos directamente relacionados con los delitos por los que han sido detenidos en esta operación policial.
Los agentes realizaron inspecciones en los domicilios, siendo liberadas cinco mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente.
Las detenciones por la presunta comisión de delito prostitución y explotación sexual, delito contra los derechos de los extranjeros, pertenencia a organización criminal, y falsedad documental, se llevaron a cabo en tres fases, siendo cinco de los siete investigados detenidos el mismo día de las inspecciones y otro arrestado unos días después. La séptima investigada fue detenida por agentes de la Brigada de Policía Judicial del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas cuando pretendía volar con destino a Alemania.
Los detenidos, tras la práctica de las diligencias policiales, fueronpuestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de la localidad de Alcoy.