La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Ana Barceló, ha exigido hoy que se paralice el expediente que contempla el estudio de viabilidad para impulsar un nuevo concurso para regular la zona azul, el servicio de grúa y la construcción de un edificio para el depósito de vehículos. La propuesta diseñada por el gobierno de Luis Barcala (PP) no sólo dispara los costes para los vecinos sino que, además, contempla levantar dicho edificio, con capacidad para 561 coches, en una parcela de Rabasa que el PATRICOVA califica de peligrosa por riesgo de inundación.
“Reclamamos al alcalde que suspenda dicho proyecto de viabilidad, se retire de exposición pública y se revise la idoneidad de ubicar este depósito de vehículos en una zona inundable en la que el PATRICOVA advierte que no se pueden construir sótanos, a pesar de que el proyecto los contempla. Es responsabilidad de todas las administraciones extremar las precauciones y reflexionar sobre la construcción en áreas con riesgo de inundación. Si el alcalde va a formar un grupo de trabajo para revisar todas las zonas inundables, ya tiene un primer proyecto sobre el que trabajar”, ha señalado la portavoz. Por ello, el Grupo Socialista presentará alegaciones a este estudio de viabilidad que debe sentar las bases del futuro pliego para adjudicar el contrato.
El Grupo Socialista reclama al alcalde que se modifique el proyecto para un depósito de vehículos en una parcela de Rabasa que el PATRICOVA advierte de su peligrosidad geomorfológica por riesgo de inundación
Barceló ha resaltado que dicho edificio se ha proyectado para un total de 561 plazas en Rabasa, y cuenta con un sótano, planta baja y dos plantas. Se encuentra en una parcela que el PATRICOVA advierte de que está afectada por una cuenca con nivel de inundabilidad: “peligrosidad geomorfológica: vaguada y barranco de fondo plano”. El PATRICOVA lo sitúa en nivel 4 de peligrosidad (de 1 de máximo y 6 mínimo), y el advierte de que en el nivel 4 no se pueden construir sótanos.
Aumento de tarifas
“El alcalde ha explicado las bondades de la construcción de un depósito de vehículos que costará casi 17 millones de euros con cargo a la empresa concesionaria de la ORA. Lo que ha tratado de esconder es el coste que pagarán los alicantinos y alicantinas, la letra pequeña. No sólo se triplican las plazas de aparcamiento de pago, sino que se suprime la franja horaria gratuita a medio día, se incrementa el coste de la grúa y no habrá plazas de residente para dar cabida a toda la demanda de aparcamiento en los barrios”, ha destacado. En concreto, este estudio de viabilidad prevé aumentar de las actuales 1.873 plazas hasta 7.808 plazas en zona azul y naranja.
Con respecto al aumento de precios, la portavoz ha señalado que Barcala prevé suprimir la franja horaria gratuita a mediodía en zona azul, de forma que el horario de pago sería ininterrumpido entre las 9 de la mañana y las 20 horas. Las zona azul en área comercial se extenderá ahora hasta sábado a las 20 horas, en lugar de concluir a mediodía Además, el servicio de arrastre y depósito de vehículos cambia de modelo y pasa de estar calificado como una tasa a ser precio público, al estar gestionado por una empresa concesionaria. Por tanto, todos los usuarios empezarán a pagar IVA.
Hasta el momento, el equipo de gobierno no ha explicado cómo se dividirán las nuevas plazas entre zona naranja y zona azul y, por tanto, no ha presentado un informe económico. No obstante, Barceló ha advertido que en los barrios afectados por la nueva normativa (Benalúa-Juzgado, Benalúa Sur, Princesa Mercedes, San Blas, Campoamor Altozano y Carolinas Bajas, Ensanche-Diputación) no habrá suficientes plazas en zona naranja para dar cabida a la necesidad de estacionamiento de todos los residentes, que se verán forzados a desplazar sus vehículos a barrios cercanos, con el perjuicio de tener que pagar zona azul o naranja. Además, los residentes sólo podrán estacionar en zona naranja cinco días a la semana.
Controladores revisando aceras
Por otro lado, el estudio de viabilidad asigna funciones a los controladores de la ORA que no forman parte de sus condiciones laborales actuales. Por ejemplo, se les asigna la tarea de prestar atención al estado de las aceras, calzadas y a los incumplimientos de normas de circulación y otras incidencias no relacionadas con el servicio. De alguna forma se le atribuyen competencias que son de la Policía Local para “tratar de dar sensación de seguridad”, pero esa es una labor que corresponde exclusivamente a la Policía Local. “Se incorporan estas funciones para justificar ante la ciudadanía las bondades de la ORA, pero no se les puede atribuir funciones que son de la Policía Local, como es la seguridad.