opinión Blas de Peñas TOROS
El único trofeo de la tarde fue para el torero alicantino por la faena a su segundo enemigo

Es un topicazo pero viene que ni pintado: tarde de expectación, tarde de decepción. Ni José María Manzanares ni Andrés Roca Reig lograron abrir la puerta grande del coso de la alicantina Plaza de España. Y no es que no hicieran méritos para triunfar, para cortar orejas. Al contrario; el alicantino y el peruano exhibieron sobre el albero las muchas virtudes que atesoran en su equipaje artístico delante de un toro. Ocurrió que dos de los más reconocidos maestros con el estoque en sus manos tuvieron la tarde negra, aciaga, con la suerte de espaldas. De haber acertado como es habitual en dos figuras de la tauromaquia actual, la puerta grande estaba más que justificada y, sobre todo, merecida. 

El festejo estrella de la Feria Taurina de San Juan 2024 no defraudó. Los casi doce mil aficionados que abarrotaron los tendidos abandonaron la plaza con la satisfacción de haber visto cosas importantes sobre el ruedo. No tuvieron que sacar los pañuelos para solicitar trofeos, salvo en una ocasión, pero a cambio disfrutaron con sus sentidos olés y las fuertes ovaciones que dedicaron a dos toreros, dos maestros de la tauromaquia, que hicieron buenos algunos de los astados a los que les faltaba bravura y esa fuerza necesaria para resistir la lidia de una figura con todos sus recursos. 

El único trofeo de la tarde fue para el torero alicantino por la faena a su segundo enemigo

José María Manzanares lidió un toro de Daniel Ruiz, uno de Jandilla y otro de Victoriano del Río Toros de Cortés. Y a cada uno le dio la lidia que correspondía. Sereno, tranquilo, con el temple y el mando que le han colocado entre las figuras elegidas por los aficionados, el alicantino perdió la oreja de su primer toro al pinchar con el estoque antes de lograr una buena estocada. Hubo petición, pero el presidente, con buen criterio, no sacó el pañuelo. Sí lo hizo a la muerte del segundo enemigo de Manzanares, toro al que recibió con una larga cambiada. Sorpresa general ante el gesto, poco usual, del alicantino, que subió el tono de la faena al venirse el toro arriba. Estocada algo trasera pero efectiva, que le valió la única oreja de la tarde. 

Dos pudo cortar en su tercer enemigo, un buen toro de Victoriano del Río, que brindó al público. Faena artística, con temple y mando, con varios pases de pecho de cartel de toros. A la hora de matar, dejó media, en buen sitio. Descabello en mano, ahí se notó sus carencias. Cuatro intentos antes de que doblara «Cojito», un negro muleto burraco que dio un buen juego sobre la arena. 

Andrés Roca Reig buscó el triunfo desde el primer recibo de capote. Tuvo la mala suerte de lidiar un primer toro lesionado en una de sus pezuñas, con una lidia siempre complicada porque al animal le costaba arrancar. El peruano estuvo valiente, con arrimones jaleados desde los tendidos, en su estilo dominador de todas las suertes y todos los terrenos, aunque en esta ocasión, la suerte de matar no le acompañó. Estocada caída y tendida. El toro tardó en doblar y todo quedó en ovación. 

Su segundo toro, que brindó a Ana Dols Samper, hermana de José Mari e hija del recordado maestro Manzanares, comenzó con fuerza, con bravura, pero se fue apagando a medida que fue sometido por el peruano. Acabó en el centro del ruedo y en esos terrenos se fue apagando poco a poco. Pinchazo sin soltar, estocada que escupe y nueva estocada tras escuchar un aviso. 

Con el que cerró plaza, el peor de la tarde, «Distante», un castaño de Victoriano del Río, no hubo posibilidad de triunfo dada la mansedumbre del animal. Con poca fuerza, además, estuvo siempre a la defensiva. Nuevamente pinchó con el estoque hasta lograr media estocada que hizo rodar al toro. Ovación para cerrar una tarde que prometía grandes triunfos y aunque ofreció momentos para el disfrute del toreo pausado, con mando y temple, con valor y gestas, no tuvo el final que todos esperábamos. 

FICHA TÉCNICA 

Sábado 22 de junio de 2024. Cuarto festejo del abono ferial de Hogueras de San Juan. 

Lleno hasta la bandera, de «no hay billetes»., 

Toros de Daniel Ruiz (1º y 4º), Jandilla (2º y 3º) y Victoriano del Río Cortés (5º y 6º), buenos para la lidia, alguno, escaso de fuerza y bravura. 

Presidió Manuel García, correcto, con aplicación del reglamento y situando el palco presidencia del coso alicantino con la categoría que se merece. 

Al ser un mano a mano, actuó de sobresaliente Galifa Delagran. 

Saludaron, Montera en mano, Juan José Trujillo y Luis Cebadera, de la cuadrilla de Manzanares, y Viruta y Francisco Algaba, de la cuadrilla de Roca Rey. 

José María Manzanares. De grana y oro. Pinchazo sin soltar y estocada. Petición. Estocada algo trasera. Oreja. Pinchazo, media y cuatro descabellos. Gran ovación. 

Andrés Roca Reig. De grosella y oro. Estocada tendida. Aviso. Ovación. Pinchazo y dos estocadas. Aviso. Pinchazo y media estocada. Ovación. 

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