Los empresarios de la hostelería alicantina han encendido las alarmas tras constatar que, a pesar de que este verano la ciudad ha recibido un mayor número de visitantes, la facturación en bares, restaurantes, cafeterías y locales de ocio no ha crecido en la misma medida. En algunos casos, incluso, se ha reducido.
La presidenta de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Alicante (APEHA), María del Mar Valera, explica que la principal causa de esta situación está en la subida de precios de los alojamientos y en la proliferación de apartamentos turísticos, factores que, según el sector, están modificando el comportamiento de los viajeros.
“Las familias y los turistas suelen contar con un presupuesto cerrado para sus vacaciones. El incremento en el coste de hoteles y apartamentos provoca que recorten en otras partidas, como las comidas fuera o las compras”, advierte Valera.
Desde APEHA apuntan que este cambio de hábitos repercute directamente en la hostelería local, donde muchos establecimientos han notado cómo la clientela opta por planes más económicos o limita sus salidas para poder mantener el número de días de estancia en la ciudad.
Los hosteleros insisten en la necesidad de abrir un debate sobre el modelo turístico en Alicante y piden que se tenga en cuenta el impacto que la actual dinámica de precios y oferta de alojamiento está generando en uno de los sectores clave de la economía local.